Los jefes de Estado de varios países de América Latina se dieron a la cita en Cartagena, Colombia, para debatir nuevas propuestas para luchar contra el flagelo de las drogas y el narcotráfico.
En este sentido, ante los asistentes de la Cumbre Regional Ampliada Sobre el Problema Mundial de las Drogas, Seguridad y Cooperación, el presidente de México, por su parte, propuso crear una agenda multinacional en la que se acuerden objetivos y estrategias contra el narcotráfico.
Efectivamente, Calderón se dirigió a los jefes de Estado que asistieron a la cumbre, entre quienes se encontraban, además, los mandatarios de El Salvador, República Dominicana, Guatemala y Colombia, y puso a disposición de la región las bases de la Plataforma México.
También se presentó la idea de crear un gran banco de datos con información relacionada al tráfico de drogas, uso de armas y datos de miembros de la delincuencia organizada.
Una propuesta realizada por el presidente de República Dominicana, Leonel Hernández, fue acogida con beneplácito, al instar la misma a la posibilidad de contar con un fondo regional para combatir el narcotráfico, a la vez que se propuso destinar parte de los recursos del mismo a naciones que son seriamente afectadas pero cuya economía no les ha permitido combatir el tráfico de manera eficiente.
Todos los países asistentes firmarán la Declaración de Cartagena, por medio de la cual se comprometen a intensificar las acciones y coordinar estrategias comunes en la lucha contra el narcotráfico.
De acuerdo con el documento previo y el cual tiene que ser avalado aún por los gobiernos de Guatemala y El Salvador, se concluye que se está ante un problema internacional cuyo combate debe realizarse de manera común, con lo que todos los firmantes se comprometen a intercambiar experiencias, estrategias y recomendaciones en ese sentido, según hayan sido empleadas por cada nación y que le han dado resultados positivos.
La Declaración de Cartagena comprende un plan de acción en el que se destaca el acuerdo entre países para:
- Contar con un enlace oficial en cada país para una comunicación pronta.
- Compartir prácticas legislativas similares.
- Dar soporte en donde se requiera en materia técnica y de seguridad en aeropuertos y fronteras, entre otras.