La Cancillería mexicana considera que la condena se ha cumplido "en claro desacato" a una orden de la Corte de La Haya, que el pasado 16 de julio pidió a Estados Unidos tomar las medidas necesarias para evitar la ejecución hasta que se revisara y reconsiderara la condena.
La CIJ había ordenado la suspensión de ejecución de Medellín, y las de otros cuatro ciudadanos mexicanos, dado que éstos no habían sido informados en el momento oportuno de su derecho a asistencia consular, como lo prevé la Convención de Viena. Según un comunicado la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la resolución de la Corte de La Haya reconoció que las autoridades de Texas nunca informaron a Medellín sobre el derecho a que su detención fuese notificada al consulado de México, "en franca violación a la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares".
El gobierno de México expresó su preocupación por el precedente que pueda sentar para sus connacionales detenidos en el vecino del norte, por lo que aseguró que "continuará insistiendo en la obligación de EEUU de otorgar la revisión y reconsideración de las condenas de pena de muerte" de los otros 50 mexicanos, que permanecen en el corredor de la muerte.
Medellín ha sido ejecutado hoy en la cárcel de de Hunstsville, en Texas, Estados Unidos, pese a los esfuerzos internacionales para que su caso fuera revisado. Antes de recibir la inyección letal, el mexiano de 33 años, pidió perdón a familiares de las víctimas del crimen por el que había sido condenado.
"Siento el dolor que he causado, por favor no odien. Que esto les otorgue la compensación emocional que están buscando", dijo Medellín, quien fue condenado a muerte en 1994 por la violación y asesinato de Jennifer Ertman, de 14 años, y Elizabeth Peña, de 16, a las que según la Justicia él y otros cinco miembros de su pandilla violaron, golpearon y finalmente ahorcaron con un cinturón.
La ejecución se ha retrasado más de tres horas a la espera de la decisión del Tribunal Supremo, al que habían apelado los abogados de Medellín tras agotar el proceso judicial en Texas.
Críticas de la comunidad iinternacional
La ejecución de Medellín se produjo pese a los llamamientos internacionales, incluido uno de última hora del secretario general de ONU, Ban Ki-moon. "Todas las decisiones y órdenes del Tribunal Internacional de Justicia deben ser respetadas por los Estados. EEUU debe tomar todas las medidas para garantizar que se detenga la ejecución de este ciudadano mexicano", había dicho Ban Ki-moon en México horas antes de la ejecución.
A su vez, el secretario general del Consejo de Europa criticó una aplicación "a la carta" del derecho internacional, tras la pena de muerte aplicada a Medellín. "Lo que está en juego es la pena de muerte rechazada por la gran mayoría de países democráticos y civilizados y la actitud de Estados Unidos de América - y sus Estados - que consiste en aplicar 'a la carta' el derecho internacional", estimó Terry Davis.
Los familiares de José Ernesto Medellín expresaron su deseo de llevar su cuerpo a Nuevo Laredo, frontera con EEUU, de donde era oriundo el mexicano.
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