Sería un error el establecer una fecha concreta para el retiro de las tropas alemanas desde Afganistán, debido a que podría alentar a los talibanes, dijo la Canciller alemana Angela Merkel.
Hablando en una conferencia de prensa con el Presidente afgano, Hamid Karzai, Merkel reiteró que apoya la meta de hacer a las fuerzas afganas responsables de la seguridad del país para el 2014.
"Creo que sería un error el nombrar una fecha concreta para el retiro porque (...) Nosotros no queremos dar a los talibanes una excusa para que se queden tranquilos y luego lancen un gran ataque", dijo Merkel.
"Hay metas ambiciosas para que Afganistán juegue un rol mayor en su propia seguridad", agregó.
Alemania delineó una nueva estrategia para su papel en Afganistán, diciendo que enviará al menos 500 soldados adicionales al país y casi duplicará su ayuda civil para contribuir a la creación de las condiciones para comenzar a retirarse desde el próximo año.
Alemania, que tiene el tercer mayor contingente de la OTAN desplegado en Afganistán después de Estados Unidos y el Reino Unido, está bajo presión de algunos aliados de la organización para contribuir con más soldados.
Berlín también ofrecerá unos 350 soldados adicionales como una "reserva flexible" y contribuirá con 50 millones de euros durante los próximos cinco años para un fondo internacional para reintegrar a los rebeldes afganos.
Karzai, quien se detuvo en Berlín en su camino a una conferencia internacional del jueves en Londres, expresó su confianza en que las fuerzas afganas podrán gradualmente asumir más responsabilidades en seguridad.
"Queremos estar en una posición de defender nuestra tierra lo antes posible con fuerzas afganas", dijo Karzai, según un intérprete alemán.
La misión en Afganistán es profundamente impopular entre los alemanes y el Gobierno fue cuidadoso al enfatizar su papel en el entrenamiento de las fuerzas afganas.
Los soldados alemanes están destinados principalmente en el norte de Afganistán, en lugar de zonas más peligrosas en el sur.