El candidato presidencial republicano John McCain dijo que Estados Unidos debe reforzar sus alianzas globales e insistió en que el poder del país no puede basarse en hacer lo que quiere y cuando quiere.
“Nuestro gran poder no significa que podamos hacer lo que queramos cuando queramos, ni tampoco deberíamos asumir que tenemos toda la sabiduría y conocimiento necesarios para tener éxito”, afirmó el senador en un discurso en el World Affairs Council, un centro de estudios de Los Angeles.
Insistió en que el liderazgo de su país en el siglo XXI debe asentarse en el entendimiento de que existe una poderosa fuerza colectiva global que incluye a la Unión Europea y a la India, Japón, Australia, Brasil, Turquía e Israel, entre otras naciones democráticas.
Recordó que otros países, como China y Rusia, son actores cada vez más poderosos en la esfera internacional. “En ese mundo (...) Estados Unidos no puede liderar exclusivamente en virtud de su poder. Debemos de ser fuertes política, económica y militarmente pero también debemos de liderar atrayendo a otros hacia nuestra causa”.
Hizo un llamamiento a favor de una alianza global de las más de 100 naciones democráticas alrededor del mundo para reforzar así los valores democráticos e impulsar intereses compartidos.
El discurso del senador por Arizona supone un alejamiento de la política unilateral que caracterizó al Gobierno del actual Presidente, George W. Bush, sobre todo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Washington y Nueva York.
Los demócratas acusaron a McCain de ofrecer las mismas recetas que Bush, cuya popularidad está en niveles mínimos en las encuestas. Pero el senador republicano insistió en que, de llegar a la Casa Blanca, su política exterior será diferente a la actual y se apoyará en la colaboración y en reparar la imagen de Estados Unidos en el mundo.
“EEUU debe de ser un ciudadano ejemplar si queremos que los demás nos vean como un modelo”, afirmó. “No podemos torturar o tratar de forma inhumana a los sospechosos de terrorismo que hemos capturado. Creo que deberíamos de cerrar Guantánamo”, añadió.
Mencionó como el 'desafío trascendental' del mundo contemporáneo la amenaza del terrorismo radical islámico. “El conseguir ganar esa batalla exigirá algo más que fuerza militar”, explicó, a lo que añadió que habrá que utilizar, entre otros, la diplomacia, la ayuda al desarrollo y la información de inteligencia.
Defendió, al mismo tiempo, la actuación de Estados Unidos en Irak y se opuso a la retirada de tropas del país.
El aspirante a la Casa Blanca hizo hincapié también en la necesidad de buscar un sucesor al Tratado de Kioto para la reducción de emisiones contaminantes, que vence en el año 2012.
Se refirió, asimismo, a
las relaciones con América Latina que, dijo, deben estar guiadas por el 'respeto mutuo' y no por 'un impulso imperialista o demagogia antiestadounidense'.
En línea con lo señalado en el pasado, indicó que Estados Unidos debería trabajar con sus aliados en Africa y demandar al mismo tiempo 'una mejora de la transparencia y el estado de derecho' en la región. Prometió, al mismo tiempo, que de convertirse en presidente establecerá el objetivo de erradicar la malaria en el continente.
Dijo asimismo que Estados Unidos debería liderar un esfuerzo global para el desarme nuclear y pidió un renovado compromiso con el Tratado de No Proliferación Nuclear.