Lento pero seguro, el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, John McCain alarga la distancia entre su imagen y la del actual presidente George W. Bush.
Esta semana el tópico fue la guerra en Irak. McCain criticó abiertamente el lema utilizado por la Casa Blanca, hace ya cinco años cuando Bush declaró el combate en Irak, que leía: “Misión Cumplida”. El senador por el estado de Arizona comentó que no se debe usar ese tipo de terminología sin importar el progreso que la administración Bush haya conseguido en el frente de batalla.
El pasado jueves en Cleveland el candidato republicano declaró: “En el momento pensé que era un error” refiriéndose a la guerra y siguió su comentario con repetidas críticas al vicepresidente Dick Cheney por haber dicho que la insurgencia iraquí estaba desgastada y que les quedaban pocas salidas.
A lo largo de la administración de Bush, McCain no se opuso a la guerra en Irak sino que expresó su desacuerdo con el modo en el que ésta ha sido conducida desde sus primeras etapas.
La semana pasada John McCain sorprendió a algunos espectadores en la Casa Blanca al calificar como “desafortunada” a la capacidad de liderazgo de Bush durante la crisis que generó el paso del huracán Katrina por la ciudad de New Orleans en el 2005.
Diversos expertos políticos han recomendado que McCain debe alentar un distanciamiento entre él y George W. Bush si quiere conseguir su objetivo de lograr ganar la presidencia por tercer término consecutivo para su partido.