En su
primer gran discurso sobre la relación de Estados Unidos con el resto del mundo como candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain prometió que buscará mejorar los vínculos de su país con América latina.
McCain opinó que su país debe conducirse como un "ciudadano ejemplar" para mejorar sus vínculos con la comunidad internacional. Expuso claras diferencias con el Presidente Bush también sobre la
prisión de Guantánamo y las "torturas y el trato inhumano de detenidos", aún cuando defendió la guerra en Irak.
América latina es cada vez "más vital" para Estados Unidos, destacó el Senador durante su discurso ante el Consejo de Asuntos Mundiales de California, y las relaciones deben estar marcada por el "respeto mutuo" y un diálogo más fluido y lejos de una confrontación entre "un impulso imperialista o una demagogia antiestadounidense".
El Senador calificó a los países de la región como "firmes y viejos aliados" y "socios naturales" de su país. "Estamos unidos por la historia y la experiencia y por nuestra determinación de avanzar los valores de la civilización estadounidense", dijo.
"Las Américas pueden y deben" ser un modelo de relaciones diplomáticas, añadió. "El nuestro puede ser el primer hemisferio completamente democrático, en el que el comercio es libre, donde el Estado de Derecho y el poder del libre mercado impulsan la seguridad y la prosperidad para todos", estimó.
Su discurso incluyó, no obstante, dardos para Cuba y Venezuela, los dos mayores desafíos para Washington en la región.
Adelantó que, de ganar la presidencia, mantendrá el embargo contra La Habana hasta que se celebren elecciones democráticas y se excarcele a los prisioneros políticos. "En el caso de Cuba, creo que no tenemos opciones muy buenas. Pero la mejor opción es mantener el embargo hasta el momento que haya elecciones libres, que los presos políticos salgan del gulag en Cuba y que las organizaciones de derechos humanos funcionen correctamente."
Su visión crítica sobre la isla también englobó a
Raúl Castro, el flamante Presidente y hermano de Fidel. "Yo me preocupo mucho por Raúl, que es mucho más duro que su hermano en algunos aspectos," dijo.
En cuanto a Venezuela, el actual Senador por Arizona recordó que
Chávez aludió a él recientemente, al calificarlo como "el señor de la guerra" en un encuentro con corresponsales extranjeros en Caracas. "El presidente [venezolano] hizo varios comentarios descorteses sobre mí y me siento un poco adulado", dijo.