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Se espera que hoy se declare la autonomía "de facto" en un multitudinario cabildo popular, y una resolución similar tomarán los departamentos de "la media luna" Tarija, Beni y Pando, es decir todos los distritos que conforman "los estados ricos" de Bolivia. Las medidas podrían llegar hasta la toma de las oficinas recaudadoras de impuestos si el gobierno no cede ante el reclamo de autonomía. Esa autonomía no es independencia, insisten los alzados. Es el manejo de los impuestos, entre otras libertades.
Las asambleas populares convocadas por los cuatro departamentos persiguen que la nueva Carta Magna boliviana, pendiente de elaboración en la Asamblea Constituyente, reconozca la autonomía que aprobaron para si mismas en el referendo de julio pasado.
Con esta medida, los cuatro distritos también quieren dejar en claro que exigen que la futura Constitución sea aprobada con dos tercios de los votos de los 255 miembros de la Asamblea; y no con la mayoría absoluta impuesta por el presidente Evo Morales y su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS).
El Gobierno denunció un clima preinsurreccional en los planteamientos de las cuatro regiones y teme que en el cabildo se desaten actos de violencia por parte de grupos radicalizados que piden independencia.
"Hay una actitud que quiere desbordar los límites de la Constitución", dijo el secretario de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, cuando le consultaron si prevalece un ambiente preinsurreccional en algunos sectores del movimiento autonómico que, en su expresión más radical, proclaman la división y el secesionismo.
Pese a que indios y campesinos afines al MAS manifestaron que organizarán concentraciones en territorio cruceño para contrarrestar el cabildo, el Gobierno confía en que no haya incidentes, cosa que no sucedió en las tres asambleas celebradas anteriormente en Santa Cruz.
En Santa Cruz, el prefecto (gobernador) y otros dirigentes suspendieron el jueves la huelga de hambre que mantenían desde hace doce días para dedicarse a organizar el cabildo de hoy que, prometieron, tendrá ""una magnitud nunca antes vista"".
Las autoridades del Beni, en la Amazonia, también suspendieron el ayuno que mantenían desde hace diez días unas 300 personas ""para que todos participen en el cabildo"".
En Tarija, en el sur del país, donde se espera que la asamblea sea multitudinaria, el prefecto aclaró que la idea no es separar de Bolivia a esa región, en la que están los principales yacimientos de gas del país.
El gobierno opinó que los pedidos de la oposición tienen fines políticos y que el objetivo de fondo de ""latifundistas y gente de derecha que teme perder sus privilegios"" es boicotear la asamblea para evitar los cambios que el oficialismo impulsa en el país.
Presencia militar
Las fuerzas armadas anunciaron el jueves que defenderán al gobierno del Presidente Evo Morales y advirtieron que podrían intervenir si la violencia se desborda en los cabildos convocados para hoy en los cuales cuatro regiones decidirán sobre su autonomía.
"Si la situación amerita y con orden expresa del capitán general de las fuerzas armadas (presidente de la República), nosotros podríamos intervenir, pero tengo la confianza de que se llegará a soluciones", concluyó.
Hasta los años '50 esta región oriental de Bolivia era una aldea sin pavimento, luz ni agua. Hoy Santa Cruz produce más del 30% del PBI nacional, recibe más de la mitad de la inversión extranjera que llega al país y a miles de inmigrantes "collas" que vienen en busca de una vida mejor. Hasta ahora, el principal triunfo del Comité Cívico es haber hecho de la demanda de autonomía un sentido común escrito en remeras, banderas y hasta protectores de pantallas de los café Internet.
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