Según los cálculos de distintas fuentes la movilización concentró entre 25.000 a 45.000 (según en Ayuntamiento de Bilbao) personas y se inició en la Plaza Moyúa de Bilbao y se extendió por 45minutos terminando en el teatro Arriaga. Se trata de la primera vez que un Presidente del Gobierno vasco es citado a declarar ante un tribunal. En la misma causa están imputados los dirigentes de la formación ilegalizada Arnaldo Otegi, Pernando Barrena y Juan José Petrikorena, quienes han sido citados para este martes por el alto tribunal vasco.
Ibarretxe, el próximo miércoles deberá declarar ante el Tribunal Superior de Justicia vasco (TSJPV) por haber obviado la ilegalización de Batasuna con su reunión con Arnaldo Otegi del pasado mes de abril.
La marcha fue convocada por PNV, EA, EB y Aralar en respuesta de los partidos nacionalistas, a excepción de Batasuna que no ha acudido al tildarla de "partidista", a lo que consideran una "injerencia" de los jueces en la política con decisiones como la que afecta ahora a Ibarretxe.
La manifestación en gran medida desafiante dado que es la primera convocada en democracia por un Ejecutivo autonómico contra una decisión judicial.
Las autoridades vascas presentes
La marcha ha estado encabezada por la pancarta con el lema, en euskera y castellano, en defensa de nuestras instituciones, sujetada por ciudadanos anónimos, tras los cuales se han situado los dirigentes de los partidos convocantes, con los ex lehendakari José Antonio Ardanza y Carlos Garaikoetxea con ellos. En tercera fila están todos los miembros del Gobierno Vasco, excepto Ibarretxe, y cargos institucionales como el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, los diputados generales de Vizcaya y Guipúzcoa y la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao, entre otros.
Al término del recorrido, Ardanza y Garaikoetxea han dado lectura, en euskera y castellano, a un comunicado en el que han calificado de "atropello", "clara interferencia política" e "intromisión en la tarea institucional" el proceso contra el lehendakari. En el comunicado se critica "la politización de la Justicia, que intenta coartar la función que corresponde a las instituciones políticas y a los representantes directos de la voluntad popular".
Los ausentes
Ni PP, ni PSE, ni Batasuna se adhirieron a la convocatoria, aunque por diferentes razones. Según el dirigente del PP vasco, Carmelo Barrio, la manifestación supone "una campaña de presión a la Justicia sustentada en principios de radicalidad y de manipulación de los instrumentos del Poder Ejecutivo" e indica "una rebaja democrática muy importante".
Desde el PSE, su secretario general en Vizcaya, José Antonio Pastor, dijo compartir con los convocantes "el desconcierto" por la citación judicial, pero consideró que "si realmente queremos poner la democracia en valor frente a los violentos", la convocatoria de una manifestación no es el mejor instrumento porque "se acabará interpretando como un pulso a la justicia y como un intento de presión a un poder independiente".
Desde Batasuna, su portavoz Pernando Barrena, anunció que no se adherían a la convocatoria al considerar que el lema era "partidista" y dado que no denunciaba la Ley de Partidos que dicen ha permitido que se encause a Ibarretxe y a los dirigentes de Batasuna.
Defensa de Ibarretxe
Poco antes del inicio de la marcha, el portavoz de la ejecutiva del PNV, Iñigo Urkullu, ha lamentado "la excesiva injerencia por parte de jueces, en lo que es la actividad política, que en democracia es la práctica del diálogo". "No se puede admitir, bajo ningún concepto, que el lehendakari sea llamado a prestar declaración como si fuera un delincuente común por haber ejercido lo que la sociedad vasca ha expresado en las urnas y en las encuestas, que es la apuesta por el diálogo", añadió.
El secretario general de Eusko Alkartasuna, Unai Ziarreta, ha dicho por su parte que se ha "judicializado en exceso la política vasca" y ha calificado de "despropósito jurídico" que se llame a declarar a Ibarretxe por ejercer su "derecho y obligación" de hablar con una "representación política". Para el coordinador general de Ezker Batua, Javier Madrazo, la manifestación "no es en favor de una persona, sino en favor de la ciudadanía y el conjunto de las instituciones vascas y del libre ejercicio de los derechos fundamentales de reunión y libertad de expresión".
Ibarretxe decide no ir
Ibarretxe ha decidido finalmente no acudir a la manifestación al entender que el protagonismo debe recaer sobre cada uno de los ciudadanos que acudan a la marcha, a los que ha expresado su "enorme agradecimiento", según han manifestado fuentes del Ejecutivo vasco. Las mismas fuentes han hecho un llamamiento a la participación, porque "hoy es el día para trasladar apoyo y solidaridad a las instituciones de este país y al lehendakari".
Horas antes, el ex lehendakari y fundador de Eusko Alkartasuna, Carlos Garaikoetxea, ha calentado el ambiente al asegurar que los jueces no son "vacas sagradas" contra las que no quepa la posibilidad de disentir y de manifestarse en las calles. En una entrevista, Garaikoetxea ha señalado que "todos los días" se realizan manifestaciones contra los poderes Ejecutivo y Legislativo y se ha preguntado si los miembros del Poder Judicial "son acaso vacas sagradas a las que no se puede criticar o contra las que no manifestarse en disensión", sin incurrir en el desacato.
Marcha autorizada
El Departamento de Interior del Gobierno Vasco desestimó esta misma mañana la petición del Foro de Ermua para que se prohibiera la manifestación. "A juicio del departamento la argumentación esgrimida por los representantes de dicha asociación carece de la mínima base jurídica exigible para limitar un derecho fundamental como el de manifestación". El Foro de Ermua fue precisamente quien presentó la querella criminal, admitida a trámite por la Sala de lo Penal y lo Civil del TSJPV, en la que se acusa al lehendakari de haber actuado como "colaborador necesario" en un delito de desobediencia, al reunirse con tres miembros de Batasuna en la sede de la Presidencia.