Unos 100 activistas gay marcharon por la capital Sofía para protestar contra la discriminación en su país, conservador y hostil a la homosexualidad, una actitud que se ve en varios países del este de Europa.
En tanto, un manifestante, opositor a la marcha, lanzó una bomba molotov cerca de la marcha, mientras otros tiraron huevos y llevaban garrotes, declararon fuentes policiales. Alrededor de 60 personas fueron detenidas y afortunadamente no hubo ningún herido.
Grupos religiosos y de extrema derecha, al igual que algunos partidos políticos, querían prohibir la realización de la marcha en el país del Mar Negro de 7,6 millones de habitantes.
El jefe de la Iglesia Ortodoxa Cristiana calificó a la marcha de "inmoral y pecaminosa" y el Mufti musulmán dijo que la homosexualidad era una enfermedad.
"Estoy indignado por esta actitud," dijo Yasen, 32, quien participó de la marcha. Todos son libres de hacer sus elecciones y eso debe respetarse en un país miembro de la Unión Europea."
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