Los primeros resultados parciales, difundidos este sábado, dan ventaja a la antigua guerrilla maoísta en el escrutinio de las históricas elecciones del pasado jueves en Nepal, de las que saldrá una Asamblea Constituyente que presumiblemente abolirá la monarquía y proclamará la república.
"Los maoístas controlan 56 circunscripciones de las 102 donde se cuentan actualmente los votos", indicó a la AFP Laxman Bhattarai, portavoz de la Comisión Electoral. El Parlamento contará con 601 diputados, elegidos siguiendo un escrutinio complejo, que mezcla sistemas proporcionales y mayoritarios.
Aunque ya empieza a entreverse una primera tendencia, no se conocerán hasta dentro de una semana los 240 diputados elegidos por el sistema mayoritario, informó la Comisión Electoral. El escrutinio de los escogidos con sistema proporcional llevará aún más tiempo, y por lo tanto, los resultados completos serán anunciados dentro de varias semanas.
Cinco candidatos maoístas fueron declarados elegidos el sábado. Los ex rebeldes esperan superar la barrera electoral del 15% de los votos, siguiendo los pronósticos de analistas y diplomáticos. "Somos un nuevo partido y no tenemos experiencia electoral, pero tal y como están sucediendo las cosas, estamos muy contentos", declaró a la AFP Rajkaji Maharajan, uno de los cinco elegidos en Laliptur, cerca de Katmandú. "Estamos dispuestos a dirigir la nación si el pueblo nos confía el mandato".
Unos 2.000 seguidores de los ex rebeldes maoístas celebraban la posible victoria, informó un periodista de la AFP. En pleno centro de la capital, un millar de nepaleses de todas las edades y condiciones festejaban los primeros resultados, con la cara pintada de rojo y agitando banderas comunistas.
"Claro que es una sorpresa. Esperábamos entre el 10 y el 20% de los votos porque decían que (los maoístas) eran impopulares. Pero la realidad parece diferente", declaró a la AFP un diplomático occidental, que pidió el anonimato. El jueves, con "un entusiasmo desbordante", como dijo la ONU, un 60% de los 17,6 millones de electores nepaleses designaron una Asamblea Constituyente que tiene que redactar una nueva Constitución y que debería transformar la monarquía del rey Gyanendra en una República.
Cualesquiera que sean los resultados de estos comicios, los primeros desde 1999, la Asamblea debería abolir la única monarquía hinduísta del mundo y proclamar una República Federal, según el acuerdo concluido en diciembre pasado entre siete partidos y la guerrilla maoísta, que habían firmado la paz en noviembre de 2006 e integran un gobierno de coalición desde abril de 2007.
Esta posibilidad, inimaginable hace algunos meses, empezó a dibujarse en la primavera de 2006, cuando la clase política se unió a los ex rebeldes maoístas en las manifestaciones para obligar al rey a abdicar.
Desde entonces, el heredero de 239 años de dinastía Shah, deshonrado y recluido en su palacio de Katmandú, ha sido desposeído de todas sus prerrogativas. Entre tanto, a la espera de los resultados definitivos, el país puede vivir nuevas tensiones entre los distintos partidos políticos y los insurgentes maoístas, e incluso reacciones del rey, anunciaron los analistas.