El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, exhortó ayer a su par iraní, Mahmud Ahmadinejad, a buscar un diálogo con miras a una solución "justa y equilibrada" para la crisis desatada por las sospechas en torno a supuestos objetivos bélicos de su programa nuclear, según difundió la agencia dpa.
Tras sostener una larga reunión en Brasilia con Ahmadinejad, quien cumplió ayer una visita de 24 horas al país sudamericano, Lula afirmó que los brasileños "reconocemos el derecho de Irán de desarrollar un programa nucleares para fines pacíficos, con pleno respeto a acuerdos internacionales".
"Estimulamos (a Irán) a seguir contactos con los países interesados para encontrar una solución justa y equilibrada para la cuestión nuclear iraní", agregó el mandatario, en su discurso, en el que afirmó que "Brasil sueña con un Cercano Oriente libre de armas nucleares, tal como ocurre en nuestra querida América Latina".
Al mismo tiempo, el mandatario brasileño enfatizó el repudio de su país a "todos los actos de intolerancia o el recurso al terrorismo", y defendió un esfuerzo por alcanzar la paz en el Cercano Oriente, en base "al derecho del pueblo palestino a un Estado viable y a una vida digna al lado de un Estado de Israel seguro y soberano".
Según Lula da Silva, quien realizará una visita oficial a Irán en marzo de 2010, ello requiere de la incorporación a las negociaciones "de nuevos interlocutores genuinamente interesados en la paz" y de "construir canales de confianza".
"Irán puede tener un papel decisivo. Confiamos en la experiencia milenaria de su cultura para construir un orden armónico en su propia región", dijo el mandatario brasileño, quien aludió indirectamente al apoyo de Teherán a la organización radical palestina Hamas al afirmar que, para alcanzar la paz, habrá que "lograr la unidad de los palestinos, sin la cual sus aspiraciones de libertad no podrán ser alcanzadas".
Ahmadinejad no contestó directamente a las posiciones expresadas por el presidente brasileño. Dijo que el gobierno de Brasilia "apoya el derecho de Irán de disfrutar del ciclo de desarrollo de energía atómica", y sostuvo que su país desea "un mundo libre de armas de destrucción masiva, particularmente armas nucleares".
Luego, en una rueda de prensa conjunta, Ahmadineyad atribuyó las sospechas lanzadas sobre el programa nuclear de su país a "las naciones occidentales", que "se unieron contra Irán sin ninguna razón justificable".
En su discurso, destacó los nueve acuerdos de cooperación firmados entre Irán y Brasil como el primer paso hacia un "salto adelante muy significativo en nuestras relaciones", y se refirió a Lula como "mi buen amigo" y como un aliado en la lucha por cambiar el órden internacional.
"El mundo de hoy vive un escepticismo creciente, ante la ocupación de naciones, humillación de naciones, engaños y continuidad de políticas por parte de naciones que desean mantener su dominio en el mundo", expresó Ahmadineyad, quien agregó que él y Lula luchan por "construir un mundo sin hostilidad, en el que no haya ocupaciones o guerra".
Además, se manifestó complacido por la disposición de Lula de jugar un papel más activo en el conflicto del Cercano Oriente y sostuvo que la presencia de Brasil en la región "puede llevar a un perfeccionamiento de la cooperación bilateral y multilateral y puede ayudar en la promoción de la paz y de la estabilidad".
Tras el encuentro de trabajo realizado en el palacio Itamaraty (Cancillería), Lula y Ahmadinejad presidieron la firma de nuevos acuerdos de cooperación en áreas como energía, ciencia y tecnología, agricultura y biocombustibles y participaron en un almuerzo ofrecido por el mandatario brasileño a su homólogo iraní.
Ahmadinejad inició ayer en Brasilia una gira sudamericana que lo llevará el martes a Bolivia y que terminará en Venezuela.