El presidente brasileño, Lula Da Silva, tuvo una crisis de hipertensión cuando estaba a punto de tomar el avión que lo llevaba a Davos, y por orden médica no le permitieron viajar. Está internado en el Hospital Portugués, de Recife.
"El presidente ya se encontraba muy bien esta mañana, pero los médicos aconsejaron reposo. Tuvo una semana muy intensa y estaba realmente agotado. Fue una crisis de hipertensión y ante ese cuadro se decidió cancelar el viaje programado a Davos", dijo a la AFP un portavoz del Palacio de Planalto.
Lula se encontraba en la noche del miércoles en la ciudad de Recife (noreste del país), desde donde partiría rumbo a Suiza, pero se sintió mal cuando ya se aprestaba a volar y su médico personal recomendó su traslado a un hospital. El médico de Lula, Cleber Ferreira, dijo a la prensa local que "el estado general del presidente es bueno", aunque deberá ser sometido a una nueva batería de exámenes este jueves en Sao Paulo.
Lula tenía previsto viajar a Suiza para asistir a Davos, donde este viernes iba a recibir el primer galardón al Estadista Global, otorgado por el Foro Económico Mundial, apenas pocos días después de participar en la sureña ciudad de Porto Alegre en el Foro Social Mundial, que reúne a los opositores de la globalización.