En medio de acusaciones cruzadas ente el Gobierno libanés y el movimiento Hezbalá, la violencia en el país parece no dar tregua.
Funcionarios del servicios de seguridad informaron hoy que cinco personas, entre ellas algunos civiles, perdieron su vida tras los enfrentamientos registrados en la ciudad de Halba, en la región de Akkar, entre militantes del Partido Social Nacionalista (pro sirio) y partidarios de la Corriente del Futuro (mayoría).
Además, otras seis personas fallecieron cuando hombres armados dispararon durante el funeral del joven Mohamed Jeir Abdel Nasser Shamaa, un civil muerto en los enfrentamientos del viernes en el oeste de Beirut.
De esta manera, asciende a 29 la cifra de muertos desde el jueves.
La violencia se desencadenó en Líbano el miércoles, cuando Hezbalá transformó una huelga de reivindicaciones sociales en un movimiento de desobediencia civil que degeneró en enfrentamientos, que se intensificaron el jueves tras un discurso del líder de Hezbolá, Hassan Nasralá.
En su discurso, Nasralá calificó de "declaración de guerra" unas decisiones del gobierno sobre la red de telecomunicaciones del movimiento y conminó a las autoridades a modificarlas y aceptar un diálogo nacional.
Ayer, esta agrupación se hizo con el control de toda la parte musulmana de la capital del país, llevando al Gobierno libanés a acusar a Hezbalá de orquestar un "golpe de estado" en Beirut.
Esta situación de violencia en el Líbano generó gran preocupación en la comunidad internacional, lo que motivó la celebración mañana en El Cairo de una reunión ministerial convocada de urgencia a petición de Egipto y Arabia Saudita, debido al temor de los gobiernos árabes sunitas de que Irán intensifique ahora su influencia en ese país.
Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos pidió ayer a Irán y Siria que dejen de apoyar a los militantes chiítas en el Líbano. Este pedido generó la respuesta hoy de parte de Irán que no sólo rechazó las acusaciones de EEUU sino que aseguró que las "injerencias avenureras" de ese pais junto a israel son la principal causa de la crisis en el Líbano. |
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