El Gobierno libanés anunció hoy que boicoteará la cumbre Arabe que se celebrará en Damasco el 29 y 30 de marzo, debido al papel de
Siria en el bloqueo de la elección de un nuevo Presidente libanés. El Gobierno de Beirut responsabiliza a Siria y a sus aliados libaneses, liderados por Hezbalá, de la crisis que mantiene paralizado el Ejecutivo y que
dejó al país sin Presidente por primera vez desde el fin de la guerra civil (1975-1990)
"En base a la injusticia a la que Siria ha sometido a Líbano y a la luz del vacío en la presidencia... el Consejo de Ministros decide que Líbano no participará en la Cumbre Árabe en Damasco", reseña un comunicado del Gobierno tras una reunión del gabinete.
El comunicado describe el boicoteo como "un precedente lamentable que se nos ha impuesto", y destaca que Líbano nunca antes se abstuvo de participar en una reunión de los países árabes.
Líbano está en el centro de un conflicto entre Siria y Arabia Saudí, que apoya el gabinete del Primer Ministro Fouad Siniora, y también responsabiliza a Damasco de la crisis.
Los aliados de Siria en Líbano acusan al Gobierno de coalición de no ser más que una herramienta de la política exterior estadounidenses, y afirman que Washington descarriló las iniciativas para resolver el conflicto.