El bombardeo -realizado por la artillería con obuses- es el más violento desde hace varios días y empezó al alba tras disparos intermitentes durante toda la noche, según un corresponsal de la AFP.
El ejército libanés disparaba una decena de obuses por minuto contra las posiciones de los islamistas, que aún controlan una pequeña parte del sur del campo de Nahr Al Bared, colindante con la costa.
Un total de 118 militares fallecieron desde el comienzo de los enfrentamientos, el 20 de mayo.
Según estimaciones que no tienen en cuenta a los islamistas muertos durante la ofensiva de Nahr Al Bared, ésta se ha cobrado hasta el momento un total de más de 200 víctimas, entre civiles y militares.
Los 31.000 refugiados de Nahr Al Bared huyeron a oleadas desde el principio de los combates. Sin embargo, las familias de los islamistas permanecen en el interior del campo, convertido ahora ya en ruinas.
El ejército libanés acusa a Fatah Al Islam de utilizar a las familias de sus combatientes como escudos humanos.