El líder libanés saludó y abrazó, rodeado de fuerte seguridad, a los cinco excarcelados vestidos de militar ante miles de libaneses que acudieron al estadio Al Raya, en el sur de Beirut, para celebrar la liberación.
Se trata de Samir Kuntar, hasta hoy el prisionero más antiguo en las cárceles israelíes y cuatro miembros del movimiento chií capturados por Israel en 2006.
Nasrallah no aparecía en público desde el pasado mes de enero durante un acto en la capital libanesa con motivo de la festividad chií de la Achura.
En unas breves palabras a los presentes, el jefe chiíta recordó lo declarado en el 2000 cuando los israelíes se retiraron del sur del Líbano después de 22 años de ocupación y dijo que "la era de la derrota terminó; ahora viene la de la victoria".
"Este pueblo dio una imagen clara al mundo de que no puede ser vencido", afirmó, anunciando que pronunciaría un discurso más tarde y que sería retransmitido en una pantalla gigante.
Los cinco presos fueron liberados hoy por Israel en el marco de un acuerdo entre Hezbalá y el Estado hebreo, que también incluyó la entrega de los cuerpos de 200 otros prisioneros libaneses.
Por la mañana, la milicia chiíta entregó los cuerpos de los soldados israelíes, Ehud Goldwasser y Eldad Regev, secuestrados hace dos años y cuya suerte no ha se ha conocido hasta hoy mismo, aunque se sospechaba.
|
 |