El presidente dominicano, Leonel Fernández, obtuvo la reelección en primera vuelta al obtener un 53,16 por ciento de los votos en los comicios presidenciales celebrados este viernes en el país, que transcurrieron en absoluta normalidad.
Fernández, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), aventajó por más de 10 puntos a su más cercano rival, Miguel Vargas, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), quien aceptó su derrota, aunque atribuyó el resultado al "descarado" uso de los recursos del Estado.
"Acepto y reconozco los resultados de estas elecciones, los acepto a pesar de que estos resultados reflejan de manera significativa la embestida del más descarado uso de los recursos del Estado para imponer una reelección", declaró Vargas desde la sede de su proyecto político. Asimismo, felicitó a los ciudadanos por el "orden y disciplina" que observaron durante el proceso.
El abanderado del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Amable Aristy Castro, consiguió el 4,63 por ciento. Los otros cuatro candidatos sumaron en conjunto el 1,03 por ciento restante de los votos, según los resultados oficales.
Momentos después que Vargas reconociera la derrota, Fernández compareció ante la sede de su comando de campaña y se dirigió a sus seguidores para celebrar el triunfo en las elecciones y dijo que la victoria supone "la renovación de la confianza" a su gestión de gobierno.
"Hemos interpretado que este triunfo en primera vuelta lo que significa es que no perdamos ni un minuto, ni un segundo, que empecemos a trabajar en la consolidación de la estabilidad y del crecimiento", dijo el reelecto presidente entre aplausos y vítores de los congregados en el lugar.
Advirtió que "el país tiene que volver a la normalidad, al trabajo, para poder enfrentar los desafíos", que consideró "derivados del deterioro económico internacional".
Acompañado de su esposa, Margarita Cedeño, del vicepresidente Rafael Alburquerque (también reelegido) y de sus principales colaboradores, el mandatario apeló a la "unificación de todas las fuerzas vivas de la nación" y abogó por "trabajar juntos sin fragmentaciones".
Fernández obtuvo en primer vuelta su tercer mandato presidencial y el segundo consecutivo, ya que también gobernó el país durante el período 1996-2000. Para evitar una segunda vuelta, el ganador de los comicios debía alcanzar el 50 por ciento más uno de los sufragios.
Desde antes de que se divulgara el primer boletín oficial, simpatizantes de Fernández se congregaron en la sede del PLD en Santo Domingo para celebrar lo que consideraban la reelección del presidente.
Mientras, en el comando de campaña del opositor PRD, también en la capital, grupos de militantes denunciaban supuestas anomalías en el desarrollo de las votaciones y vociferan consignas en contra de Fernández.
La jornada
Poco antes de la emisión del primer boletín de la JCE, el PRD acusó al tribunal electoral de violar sus propias normas, porque supuestamente autorizó la emisión de resultados no oficiales de estos comicios.
Las votaciones, que comenzaron a las 06.00 hora local (10.00 GMT) y concluyeron doce horas después, transcurrieron con normalidad en líneas generales, salvo denuncias de compra de cédulas de identidad, incidentes aislados de poca relevancia y retrasos en la apertura de algunas mesas electorales.
El presidente de la JCE, Julio César Castaños, expresó la satisfacción del organismo por el desarrollo de la jornada, que calificó de "ejemplar" y por la participación de los votantes, la cual describió como "masiva".
En tanto, la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) destacó la "tranquilidad" con la que se desarrollaron las elecciones, a la vez que exhortó a los candidatos y a sus seguidores a aguardar con "paciencia" y "templanza" los resultados.
La posibilidad de choques entre seguidores del PLD y del PRD era una preocupación de las autoridades tras la violencia del miércoles, que causó tres muertos en Montecristi (noroeste), y del viernes, cuando se produjeron cuatro heridos en San Juan de la Maguana (suroeste).
Sin embargo, no hubo incidentes destacables y los dominicanos se volcaron a las urnas desde muy temprano.
En algunos lugares, los ciudadanos llegaron a los centros de votación antes de que los funcionarios electorales abrieran las mesas.
En la región norte del país, la de mayor concentración de votantes y donde está Santiago, segundo núcleo más numeroso de electores, la jornada transcurrió también con normalidad, aunque con incidentes leves, como los ocurridos en Bonao, donde seguidores de los dos partidos mayoritarios se enfrentaron a palos y trompadas.
Por esos hechos fue detenido y posteriormente liberado el diputado Modesto Díaz, del PRD, quien fue acusado por la Policía Nacional de hacer un disparo al aire en medio de la reyerta, y otra persona que fue detenida en Moca por sucesos similares.
En la capital, el ex jefe del Ejército dominicano Radhamés Zorrilla Ozuna fue advertido por el alto mando de las Fuerzas Armadas ante denuncias de que militares en retiro visitaron varios recintos de votación en actividades "impropias" a las elecciones.
De otro lado, las autoridades cerraron la frontera con Haití como medida de prevención, pese a que en la provincia fronteriza de Dajabón (noreste), donde tradicionalmente ocurren incidentes, las elecciones transcurrieron con normalidad.
A las comicios estaban convocados 5.764.387 electores, de los cuales 154.000 residen en el exterior.