"Vemos como el Reino Unido intenta utilizar este caso criminal para instigar una campaña política" , declaró Lavrov a las agencias rusas.
Lavrov aseguró que Rusia "está en contra de politizar este caso, que pertenece exclusivamente al ámbito de los órganos de seguridad".
El empresario ruso y ex agente del KGB, Andréi Lugovói, implicó ayer a los servicios secretos británicos, en particular al MI-6, en el asesinato del espía Alexandr Litvinenko, que residía en Londres desde 2000 y que fue asesinado en noviembre pasado.
"Litvinenko era un agente que se escapó del control del MI6 y fue asesinado. Si no por los servicios secretos, por elementos bajo su control y con su connivencia" , denunció.
Lugovói volvió a insistir en su inocencia en la que fue su primera rueda de prensa desde que fue acusado la pasada semana por la Justicia británica de ser el autor material de asesinato de Litvinenko con polonio 210, sustancia radiactiva altamente tóxica.
Además, afirmó que los servicios secretos británicos supuestamente habían intentado reclutarlo para que recabara "información comprometedora sobre el presidente (ruso, Vladímir) Putin y los miembros de su familia".
Lugovói añadió que a Londres le interesaba establecer contacto con miembros del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) , del Servicio de Espionaje Exterior y el cuerpo de guardaespaldas del Kremlin.
Londres no tardó en reaccionar a las alegaciones de Lugovói y el ministerio de Exteriores del Reino Unido aseguró en un comunicado que el caso Litvinenko es un "asunto criminal" y "no de espionaje".
"Un ciudadano británico fue asesinado en Londres y ciudadanos y visitantes en el Reino Unido fueron puestos en peligro", aseguró un portavoz de la diplomacia británica. Además, añadió, que Londres "ha pedido la extradición de Lugovói para que éste sea sometido a juicio en el Reino Unido. Ahora esperamos la respuesta formal rusa".
La Fiscalía General de Rusia mantiene que el artículo 61 de la Constitución impide la extradición de un ciudadano ruso, por lo que en ningún caso entregarán a Lugovói para su procesamiento en el Reino Unido.
El fiscal general de Rusia, Yuri Chaika, dejó abierta la posibilidad de que Lugovói sea juzgado en territorio ruso, si las autoridades británicas aportan pruebas suficientes en su contra.