Los datos representan una compilación de sondeos anteriores que ya habían apuntado una tendencia responsable del debate sobre la continuidad del primer ministro,
Gordon Brown, quien en el tan sólo un año que lleva en el poder ha conducido al Laborismo a cuatro derrotas consecutivas en las urnas y a los peores niveles de aceptación de prácticamente toda su historia.
Así, de tener lugar hoy unos comicios generales, el partido que en los últimos 11 años ha ostentado el poder recabaría un 27 por ciento de los votos, frente al 44 por ciento que se llevarían los 'tories', quienes protagonizarían un vuelco electoral de tal magnitud que dejarían al laborismo a 132 asientos de distancia en la Cámara de los Comunes. Un margen que, según los expertos, aseguraría a
David Cameron al menos una década en el número 10 de Downing Street.
El nuevo sondeo atribuye al primer partido de la oposición, los 'tories' (conservadores), un 44% de apoyo entre los electores, mientras que los liberales demócratas obtienen un 18%.
Traducidos a escaños los respectivos porcentajes, los conservadores obtendrían 391 diputados, los laboristas, sólo 195, mientras que los liberales demócratas tendrían que contentarse con 33 y el resto, con 31.
De confirmarse esos porcentajes, algunos destacados ministros del Gobierno Brown, entre ellos Alistair Darling, titular de Economía, Jacqui Smith (Interior), Ruth Kelly (Transportes) y John Hutton (Empresa), perderían sus escaños de diputados.
Cameron tendría en cambio una mayoría de 132, muy similar a los márgenes de victoria logrados por el laborista Tony Blair en los comicios generales de 1997 y 2001, que ganó por aplastante mayoría.
Los liberales demócratas se resentirían a su vez del fuerte empuje conservador, lo que haría tambalearse a su actual líder, Nick Clegg, señala el periódico.