El laboratorio estaba conectado con doce campamentos de los rebeldes y ocupaba junto a estas bases un área de doce hectáreas, indicaron el ejército y la armada, que realizaron la operación de manera conjunta.
Ambas fuerzas precisaron en un comunicado que las instalaciones estaban situadas al sur del Cauca, en una zona selvática atravesada por el río Saija.
Las tropas hallaron en los depósitos del laboratorio más de 5.000 galones (unos 18.750 litros) de productos químicos líquidos y unos 1.500 kilos de sustancias sólidas, según las mismas fuentes.
Asimismo, en los campamentos encontraron media tonelada de víveres secos.
El ejército y la armada dijeron que estas instalaciones, que fueron incendiadas, pertenecían a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).