El ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, salió hoy en silencio de una entrevista que mantuvo con el presidente colombiano, Álvaro Uribe, que lo recibió en la sede del Ejecutivo en Bogotá.
Unos 45 minutos duró el diálogo entre Uribe y Kouchner, que se produjo después de que el alto cargo galo mantuviera una reunión con su colega de Colombia, Fernando Araújo, a la que llegó y de la que también partió sin ofrecer declaraciones públicas.
Kouchner se desplazó a pie de la Cancillería colombiana a la Casa de Nariño (sede del Ejecutivo), distantes unos quinientos metros, en medio de la curiosidad de los transeúntes, entre ellos un anciano humilde que entabló con él un diálogo en francés.
La cita estuvo centrada en el acuerdo humanitario al que la guerrilla de las FARC condiciona la puesta en libertad de 40 secuestrados, entre ellos la ex candidata presidencial colombo-francesa Íngrid Betancourt, según lo anticiparon en Bogotá las partes implicadas.
En unas declaraciones previas, Uribe dijo a la prensa en Neiva (suroeste) que tenía previsto explicarle a Kouchner "los esfuerzos que estamos haciendo, los esfuerzos que se hacen de parte de la institución armada de Colombia para tratar de lograr una localización humanitaria (cerco) de los secuestrados".
Por su parte, Kouchner concurrió al encuentro con el propósito de evocar "la urgencia de una solución humanitaria que permita la liberación de los secuestrados retenidos por las FARC en Colombia, entre los cuales figura nuestra compatriota la señora Íngrid Betancourt", anticipó la Embajada de Francia en Bogotá.
El titular francés de Exteriores mantuvo una reunión previa con Yolanda Pulecio, madre de Betancourt, y los ex rehenes Clara Rojas y Luis Eladio Pérez, lo mismo que con la senadora opositora Piedad Córdoba, en un hotel del oeste bogotano.
"El proceso está en el limbo, (y) tenemos que buscar canales de confianza", declaró la congresista colombiana, quien fue hasta el pasado noviembre facilitadora de un acuerdo sobre rehenes con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tarea en la que le acompañó, como mediador, el presidente venezolano, Hugo Chávez.
La legisladora consideró que retomar la búsqueda de una solución a esta crisis "necesariamente (...) tiene que pasar por las manos de él (Chávez)", que es la opinión del Gobierno del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que le ha pedido a Uribe que considere el restablecimiento del papel que tuvo el gobernante venezolano.
La visita de hoy es la segunda que Kouchner hace a Bogotá en los poco más de dos meses y forma parte de una breve gira que continuará por Quito, donde mañana se entrevistará con el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y terminará el miércoles en Caracas, para reunirse con Chávez.
Liberados
Por otra parte, la presión de las tropas del Ejército colombiano forzó ayer la puesta en libertad de cuatro de las cinco personas secuestradas el fin de semana por otra guerrilla, la del ELN, en una zona rural del departamento de Norte de Santander, nordeste, informaron fuentes militares.
El general Paulino Coronado Gámez, precisó a periodistas que los rescatados habían sido secuestrados en una zona rural próxima a la ciudad de Pamplona por parte de guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
"Tuvimos conocimiento del secuestro de esas personas (...) se iniciaron las operaciones y con la colaboración de habitantes del sector se logró llegar hasta el sitio en el que estaban cuatro de los cinco secuestrados", dijo el alto oficial a periodistas.
En la zona prosiguen las operaciones militares en búsqueda del quinto secuestrado, cuya identidad como la de los liberados, no fue suministrada.
Los liberados ya tuvieron contacto con sus familiares, añadió el general Coronado Gámez, quien no informó de enfrentamientos ni de detenciones en las filas rebeldes, así como tampoco novedades en sus tropas.