En medio de una gran expectativa por el discurso del ex presidente Néstor Kirchner, serios incidentes se registraron en las afueras del estadio de Almagro, provocando que la gente se dispersara y se marchara del lugar.
Los enfrentamientos se dieron entre el sindicato de camioneros de Hugo Moyano (quien asumió como vicepresidente del movimiento nacional peronista) y la Unión Obrera de la Construcción (OUCRA) de Rodolfo Ortiz.
Debido a los incidentes, que dejaron varios heridos, el ex mandatario argentino no pudo dar su discurso, pero si lo había hecho antes su mujer, Cristina Férnandez de Kirchner.
La presidenta argentina se dirigió ante el público luego de los discursos de Hugo Moyano y Jorge Capitanich. Allí, si bien brindó un discurso conciliador evitó tocar el tema del conflicto que mantiene con los ruralistas.
"Los enfrentamientos solo han servido para dividir al pueblo argentino" dijo la presidenta del país, convocando a continuación a "todos los argentinos a discutir para profundizar la transformación del país".
Anteriormente, Hugo Moyano (líder de la CGT) dió un discurso muy duro contra el campo aunque concluyó el mismo haciendo un llamado al diálogo.