"Dios es de todos. Pero el diablo también llega a todos, a los que usamos pantalones y a los que usan sotanas", enfatizó Kirchner durante un acto político que encabezó en el partido bonaerense de Tres de Febrero.
En particular, el jefe de Estado apuntó contra el sacerdote Guillermo Marcó, vocero del arzobispo porteño y cardenal primado Jorge Bergoglio. Justamente, Marcó había pedido a Kirchner que dejara de "alentar odios", en medio de un denso clima político, a raíz de la desaparición del testigo Jorge Julio López.
El sacerdote Marcó -a cuyas declaraciones el Arzobispado porteño bajó el tono por orden de Bergoglio- había advertido que "si un Presidente fomenta cierta división, termina siendo peligroso para todos" y pidió dejar de "alentar odios y levantar el dedo acusador".
El enfrentamiento se profundizó a partir de la oposición del saliente obispo de Misiones, monseñor Joaquín Piña, a la reforma de la Constitución de esa provincia para permitir la "reelección indefinida", impulsada por el Gobernador Carlos Rovira.
Al hablar en Tres de Febrero, Kirchner se quejó de que el padre Marcó lo caracterizó como un Presidente "de la discordia", un concepto que ya había esbozado el propio cardenal Bergoglio al oficiar una homilía en la Basílica de Luján.
"¿Por qué un Presidente de la discordia? ¿Por qué peleó por la justicia, contra la impunidad, por los pobres, por que haya trabajo?", se preguntó Kirchner durante el acto.
Kirchner estuvo acompañado por el Gobernador Felipe Solá; el titular de la CGT, Hugo Moyano; el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto; y jefes comunales como Alberto Descalzo (Ituzaingó), Luis Acuña (Hurlingham), Mario Ishii (José C. Paz), Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) y Raúl Othacehé (Merlo).
En ese contexto, en el que reivindicó las dos primeras presidencias de Juan Domingo Perón (1946-1955), Kirchner aseguró que no tiene "miedo" y que "va a haber justicia" con respecto a los crímenes cometidos durante la última dictadura.
De la ceremonia participaron también los Ministros del Interior, Aníbal Fernández; y de Planificación Federal; Julio De Vido; la vicegobernadora bonaerense, Graciela Giannettasio; y el Ministro de Justicia provincial, Eduardo Di Rocco.
Tras el acto, la Vicegobernadora Giannettasio se mostró conforme con la reivindicación que hizo Kirchner del primer peronismo, al asegurar que en ese período histórico "hubo mucha justicia social, sobre todo para los trabajadores".