A Kim Woo-Choong, ex Director del Grupo Daewoo, se le impuso el pago de US$22.000 millones. Choong quien alguna vez fue el hombre más respetado y poderoso entre los líderes de negocios de ese país, se vio obligado a huir tras las deudas de US$80.000 millones que ocasionaron el colapso de la compañía en 1999. A su regreso, el año pasado, la Corte de Distrito de Seúl lo condenó por fraude masivo.
El juez señaló que Kim no mostró señales de arrepentimiento por el fraude de decenas de miles de millones de dólares y añadió que el ex director intentó culpar tanto a la gerencia como a personas fuera de la empresa.
Mano dura
Woo-Chong, de 69 años, se presentó en la corte en una silla de ruedas vistiendo una bata de hospital. Las autoridades no lo aprehendieron de inmediato porque el surcoreano alega que tiene problemas de salud.
Daewoo colapsó después de la expansión temeraria que realizó tras la crisis que sacudió a los mercados asiáticos a finales de los 90. La empresa era el segundo conglomerado de Corea del Sur, y realizaba desde aparatos de televisión hasta textiles, pasando por barcos de carga.
Empresarios condenados con anterioridad, habían sido tratados con indulgencia por las cortes surcoreanas. La sentencia relativamente fuerte que Woo-Chong recibió en esta oportunidad, evidencia el compromiso asumido para castigar el fraude corporativo.
La Fiscalía investiga en la actualidad a dos de las compañías más exitosas de Corea del Sur, Samsung y Hyundai. El presidente de esta última está detenido por acusaciones de malversación y fraude.