Louis Michel, de nacionalidad belga, mantuvo una reunión con el presidente keniano, Mwai Kibaki, así como también con el vicepresidente del país, Musyoka Kalonzo, y los principales ministros del Ejecutivo. En otro momento, también pudo mantener una conversación con el líder del Movimiento Democrático Naranja (ODM), Raila Odinga.
Luego de haberse reunido con ambas partes, indicó que las dos están dispuestas a negociar y que "existen vastos espacios para alcanzar un acuerdo mediante el compromiso".
Michel admitió que se dirigió al país africano a causa de la presión que tanto la opinión pública como los países e instituciones de la Unión Europea (UE) ejercieron ante la situación de crisis. Sin embargo, subrayó que no se encontraba en Nairobi para "mediar o dar consejos moralizadores sino para escuchar, ser informado e informar a su vez".
No sólo es necesario, para Michel, alcanzar un cese al fuego real, sino también retórico. "Kibaki me ha prometido abrir una investigación sobre los actos violentos cometidos por sus fuerzas de seguridad pero también me ha explicado que la presencia y actuación de las fuerzas del orden son vitales para recuperar la calma en el país", indicó Michel.
La oposición, aseguró Michel luego de que se reuniera con Odinga, también quiere volver a negociar. En este marco, es que la llegada de Kofi Annan, el ex secretario general de la ONU, se torna esencial, en palabras del propio Michel. "La Unión Europea apoyará moral y financieramente la misión de Annan".
El comisario también señaló que era peligroso llamar a más acciones pacíficas en las calles, como fue anunciado por la tarde por el mismo Odinga, quien convocó a sus seguidores que se vuelvan a manifestar el jueves. "No estamos en el momento adecuado", advirtió Michel, que agregó que "la dureza de los enfrentamientos entre seguidores de Odinga y fuerzas de seguridad pero también la violencia étnica no permiten que se produzcan más manifestaciones".
Michel subrayó la necesidad de que las negociaciones futuras entre oposición y gobierno tengan éxito, y que deben servir para "mejorar y consolidar las instituciones de un país ya democrático pero con fisuras constitucionales".
Esa imperiosidad de que las negociaciones lleguen a buen puerto fue aún más subrayada por Michel, cuando señaló la importancia de Kenia en la zona al tratarse de un país que se compromete con la lucha contra el terrorismo y los extremismos. "Sabemos", terminó, "que hay vecinos extremistas y por eso Kenia tiene que recuperar la tranquilidad y la paz para proseguir su programa democrático y servir de nuevo de ejemplo para toda la zona".
Según Michel, que espera entrevistarse con Annan el próximo martes, gobierno y oposición deberían reunirse la semana que viene.
Sin embargo el comisario rechazó contestar a la pregunta sobre la legitimidad del gobierno de Kibaki declarando que "no estaba en Kenia para echar más leña al fuego".
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