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El partido del líder de la oposición keniana, Raila Odinga, llamó hoy a la reanudación de las manifestaciones, tras el fracaso de la mediación de la Unión Africana (UA) para resolver la mayor crisis de la historia de Kenia.
El Movimiento Democrático Naranja (ODM) de Odinga argumentó que el presidente de Kenia, Mwai Kibaki, que la víspera había tomado juramento a sus ministros, rechaza toda solución negociada y no le deja a la oposición otra opción que salir a las calles.
"Tomamos nota de que el gobierno no está interesado en ninguna solución negociada a la crisis en nuestro país", declaró a AFP el portavoz del ODM, Salim Lone. "En consecuencia, retomamos con efecto inmediato nuestras manifestaciones de masas y las concentraciones que habían sido suspendidas", añadió.
El presidente de la Unión Africana (UA) y el presidente ghanés, John Kufuor, fracasó el jueves en su mediación entre Kibaki y Odinga, dejando al ex secretario general de la ONU Kofi Annan la difícil tarea de sacar a Kenia de la crisis.
Tras el anuncio de la reelección de Kibaki el 30 de diciembre, las manifestaciones convocadas por la oposición fueron impedidas por las fuerzas del orden, o anuladas en señal de buena voluntad en el marco de los esfuerzos de la comunidad internacional para resolver la crisis política.
No se fijó de momento una fecha para el viaje de Annan, mientras que la vicesecretaria de Estado estadounidense para Asuntos Africanos, Jendayi Frazer, tenía previsto partir de Kenia en la tarde de este viernes, tras una semana de intensos esfuerzos de mediación.
"EEUU no va a retirarse, Kenia es nuestro socio y seguiremos pidiendo a ambos bandos que continúen buscando una solución", declaró un diplomático norteamericano. "Pero vamos a dejar que la mediación (de Annan) tome la delantera", afirmó.
Odinga no reconoce la victoria de Kibaki, al que acusa de fraude electoral. La ola de violencia que estalló tras el anuncio de la reelección de Kibaki, y que dejó 600 muertos y más de 250.000 desplazados, perdió intensidad en los últimos días.
Pero ya la crisis hizo tambalear la imagen de Kenia como remanso de democracia y estabilidad en la región y perjudicó seriamente a la primera economía del este de África.
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