Radovan Karadzic criticó nuevamente la legalidad del proceso judicial abierto contra él en el Tribunal Penal para la ex-Yugoslavia (TPIY), a la vez que solicitó que se llame a comparecer al mediador norteamericano que auspició los acuerdos que pusieron fin a la guerra de Bosnia, Richard Holbrooke.
Por intermedio de un documento entregado al Tribunal, Karadzic insiste en que Holbrooke, en nombre del gobierno norteamericano, ofreció en 1996 un acuerdo por el que, si desaparecía completamente de la escena pública, no sería llevado ante la justicia internacional y el Partido Democrático de Serbia no sería prohibido, algo que el propio Holbrooke ya desmintió.
El presunto criminal de guerra, que fue apresado en los alrededores de Belgrado el 21 de julio, se enfrenta a once cargos por crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente cometidos durante la guerra de Bosnia (1992-1995).
Karadzic, que planea defenderse a sí mismo, compareció por primera vez ante la corte con sede en La Haya el pasado 31 de julio, cuando ya habló del supuesto acuerdo con EEUU, y lo hará por segunda vez el 29 de agosto.