Un automóvil cargado de explosivos estalló cerca de una estación de policía y una de autobuses en Bagdad, matando a por lo menos nueve personas y dejado heridas a 34.
Una bomba estalló cerca de una casa de una familia chií en Hila, a unos 95 kilómetros al sur de Bagdad, matando a un hombre e hiriendo a su esposa, según la policía provincial.
Por otra parte, una carga explosiva detonada al pie de una carretera alcanzó a un microbús en Mamudiya, a 30 kilómetros al sur de la capital, matando a tres personas e hiriendo a cuatro, dijo la policía. El autobús llevaba pasajeros a Bagdad.
Además, dos proyectiles de mortero cayeron en una zona residencial de la ciudad, matando a tres personas e hiriendo a 13, dijo la policía.
Por la tarde, dos proyectiles de mortero cayeron en una casa del barrio chií de Shaab, en el noreste de Bagdad, matando a dos residentes e hiriendo a cinco, dijo la policía.
Las autoridades iraquíes y estadounidenses se han mostrado cautelosamente optimistas sobre la operación conjunta que para proteger Bagdad comenzó el 14 de febrero, pero insistieron en que se encuentra en una primera fase ya que la totalidad de los refuerzos norteamericanos no quedarán emplazados hasta principios de junio.