Mientras crece la presión sobre el Gobernador del estado de Illinois, Rod Blagojevich, para que renuncie a su cargo por la supuesta venta del escaño en el Senado dejado vacante por Barack Obama, un posible candidato intenta distanciarse del escándalo.
El congresista Jesse Jackson Jr. fue identificado como el candidato número cinco, quien, según Blagojevich, le envió un emisario para ofrecer efectivo a cambio del cargo.
En las interceptaciones del FBI aparentemente Blagojevich menciona que unos asociados del potencial candidato número cinco estaban dispuestos a recaudar 1 millón de dólares para asegurar el escaño.
El abogado de Jackson confirmó que el nombre del congresista demócrata estaba incluido en los documentos presentados por la fiscalía sobre el escándalo de corrupción, pero negó que estuviera involucrado en actividades impropias.
Jackson, hijo del destacado defensor de los derechos civiles del mismo nombre, aseguró que nunca envió un emisario para negociar con el Gobernador y que se había reunido con él apenas esta semana por primera vez en cuatro años.
Jesse Jackson Jr. manifestó su alarma y tristeza ante el arresto del Gobernador, pero negó cualquier vínculo con el escándalo.
"Rechazo y denuncio esta política de 'pague y juegue' y de ninguna manera he participado en nada indebido. No inicié ni autoricé a nadie, en ningún momento, para prometerle nada de mi parte al Gobernador Blagojevich", afirmó Jackson.
"Pensé, incorrectamente, que tenía una oportunidad y que estaba siendo considerado porque me lo merecía", añadió.
Jackson también se unió a los que piden la renuncia del Gobernador, al tiempo que señaló la dificultad de ser uno de los aspirantes considerados para llenar la vacante en el Senado.
Exigió que Blagojevich renuncie a su autoridad para elegir el Senador que reemplace a Barack Obama. "El hecho es que cualquiera que sea designado por el Gobernador en este momento estaría demasiado untado para servir de manera eficiente y sin sospecha en el Senado de Estados Unidos", concluyó.
Jackson ofreció cooperar plenamente con los fiscales, que le aseguraron que no es objeto de investigación.