El Gobierno japonés anunció que pospondrá hasta 2010 su decisión sobre el posible traslado de la base militar estadounidense de Futenma fuera de Okinawa, pese a que Washington lo instó a tomar cuanto antes una resolución.
Los socios de la coalición gobernante acordaron en una reunión especial posponer cualquier determinación, según la agencia Kyodo, que apuntó a que el objetivo es, posiblemente, ganar tiempo para buscar una enmienda al acuerdo sobre las bases firmado con Estados Unidos en 2006.
En virtud de aquel pacto, firmado bajo el anterior Gobierno del ahora opositor Partido Liberal Demócrata, Japón se comprometía a trasladar la base aérea de Futenma, situada en una zona residencial del centro de Okinawa (sur de Japón), a otro lugar del mismo archipiélago con menor densidad de población, antes de 2014.
Además, el acuerdo contemplaba el traslado de 8.000 soldados estadounidenses a Guam, fuera del territorio japonés.
El nuevo Ejecutivo nipón, que asumió el poder el pasado septiembre, había prometido acabar con las molestias que causa a la población de Okinawa la presencia de los soldados estadounidenses desplegados en el archipiélago.
Por eso, se barajaba la posibilidad de trasladar la base de Futenma fuera de Okinawa e incluso de Japón, aunque Washington sigue presionando a Tokio para mantener el plan inicial.
La decisión sobre Futenma, pospuesta varias veces, está causando disputas en el seno de la coalición gubernamental, dividida sobre el futuro de la base ante las molestias que causa en la población civil.
Pese a posponer la decisión, el Gobierno incluirá una partida sobre los posible gastos del traslado en el presupuesto para el año fiscal 2010, que comienza el próximo abril.
Estados Unidos mantiene en Japón cerca de 50.000 militares, la mayoría de ellos en el sureño archipiélago de Okinawa.