Las policía italiana abrió una investigación judicial sobre un posible amaño de unos votos por parte de la mafia calabresa, sospechosa de manipular sufragios de los residentes en el extranjero para las elecciones de este fin de semana, dijeron el viernes investigadores.
De acuerdo a informaciones que revelaron medios italianos, el clan mafioso "Piromalli" habría intentado utilizar para estos fines a algunos cónsules honoríficos italianos.
La agencia de noticias ANSA dijo que la investigación en Reggio Calabria era en torno a 50.000 sufragios en Latinoamérica.
"En este punto, la investigación es muy delicada", dijo la agencia de noticias, citando al fiscal del Estado Francesco Scuderi, sin dar más detalles.
En concreto, estarían involucrados un hombre de negocios siciliano y un parlamentario también originario de Sicilia y candidato a las próximas elecciones, de quien todavía no se conoce ni el nombre ni el partido.
La noticia, que apareció este viernes en varios periódicos locales, fue confirmada por la dirección antimafia de Reggio Calabria, que resaltó lo "delicado" del tema, a sólo dos días de la votación, especialmente porque muchos de los detalles que difundió la prensa "deberían haber permanecido reservados".
"Sería irresponsable por nuestra parte revelar más detalles" al respecto, aseguró el procurador Francesco Scuderi y sólo "después del voto podremos ofrecer más noticias", añadió en declaraciones que recogió la agencia de noticias Europa Press.
Por su parte, el ministro del Interior, Giuliano Amato, aseguró que los consulados italianos fueron "alertados" ante el riesgo de posibles problemas.
Amato también intentó calmar los ánimos al asegurar que "las medidas adoptadas por el Ministerio de Exteriores" llegaron a tiempo y habrían "prevenido el daño".
Aún con todo, "para quien cree en la democracia, saber que hay personas que tratan de intercambiar dinero por votos nunca puede ser satisfactorio", declaró Amato, al tiempo que pidió que "no se ponga en duda la calidad" del Ministerio del Interior.
Por esta razón y para garantizar a todos la transparencia y seguridad con que se llevará a cabo el escrutinio de los votos, Amato decidió invitar a sus predecesores en el cargo -Roberto Maroni, Claudio Scajola, Giuseppe Pisanu, Enzo Bianco- a seguir con él la noche electoral.
El ministro confió en que este gesto pueda servir para "tranquilizar los ánimos".