Los jueces del Tribunal de Milán que están procesando a Berlusconi por un delito de fraude fiscal en la compra-venta de derechos televisivos por parte de Mediaset rechazaron una petición de la defensa que habría supuesto la suspensión temporal del juicio.
Los abogados de 'Il Cavaliere' habían solicitado un plazo de tiempo para valorar la posibilidad de optar por el juicio rápido, lo que habría conllevado la suspensión temporal del proceso y habría dado al 'premier' más margen de maniobra.
Por su parte, el Primer Ministro justificó, a través de una carta, su ausencia en la audiencia, señalando que de todos modos, su presencia en la sala no era imprescindible dado los temas más bien técnicos que figuraban en el orden del día.
Los jueces fijaron la próxima audiencia para el 25 de enero. Entretanto, el Gobierno que dirige Berlusconi sigue impulsando varias iniciativas legislativas para impedir que el 'premier' sea juzgado.
Además del caso Mediaset, 'Il Cavaliere' se enfrenta a otro proceso en el que se lo acusa de haber corrompido a un testigo para que declarara a su favor en otro juicio. Dicho testigo, que es el abogado inglés David Mills, ya fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por haberse dejado corromper por Berlsuconi. La sentencia en primer grado fue confirmada por el Tribunal de Apelación, mientras que el próximo 25 de febrero será examinada por el Tribunal Supremo.