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Franco Marini, presidente del órgano legislativo y encargado de resolver la crisis política en que se encuentra Italia, llamó al partido de Silvio Berlusconi para que apoye la reforma de la ley electoral antes de llevar al país a las urnas.
Marini afrontó hoy la segunda jornada de consultas "explorativas" para deliberar si existe o no un mínimo de consenso entre los distintos partidos políticos para reformar la norma electoral, en cumplimiento del encargo que le ha confiado el presidente de la República, Giorgio Napolitano.
La tarea del presidente de la Cámara Alta italiana es difícil dada la enorme fragmentación que caracteriza el escenario político italiano y, sobre todo, a la obstinación de los partidos del centro-derecha, que prefieren someterse al voto lo antes posible, aprovechando los buenos resultados de las encuestas.
Aun con todo, el encuentro de hoy con uno de sus partidos, la Unión de Democráticos Cristianos (UDC), abrió una pequeña brecha de esperanza, que condujo a Marini a afirmar que todavía existe "un pequeño margen" para el acuerdo.
El poder de la centro- derecha
Forza Italia hasta el momento se ha negado categóricamente a apoyar la reforma de la ley e insiste en la necesidad de ir a las urnas cuanto antes. En este momento las encuestas lo favorecen.
Marini mantendrá el lunes un encuentro cara a cara con Berlusconi para tratar de llegar a un acuerdo. Entre tanto, el presidente del Senado ha aprovechado el consenso que existe en el mundo empresarial y social a favor de la reforma de la ley electoral para lanzar su apelo al líder del centro-derecha, asegurando que "una gran fuerza popular como Forza Italia no puede desoír" al país.
La reacción del vicecoordinador de Forza Italia, Fabrizio Cicchitto, fue inmediata, que consideró estas declaraciones como un "artificio polémico" con el que Marini intenta "volcar las responsabilidades" sobre su partido.
¿División en Forza Italia?
No obstante, según informaron los medios italianos, algo podría estar cambiando en el seno de Forza Italia, después de la visita que el brazo derecho de Berlusconi, Gianni Letta, realizó esta mañana a la sede del gobierno italiano y que podría interpretarse como un acercamiento de posturas con la centro-izquierda para llegar a un acuerdo.
Por su parte, el principal partido del gobierno dimisionario, el Partido Democrático (PD) volvió a manifestar su apoyo para sacar adelante la reforma electoral, abriendo además las puertas al referéndum, en caso de que las negociaciones del presidente del Senado fracasen.
El referéndum sería la última alternativa posible para a evitar ir a las urnas con la actual ley electoral, que favorece la formación de coaliciones.
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