Según señaló el ministro de Interior italiano, Giuliano Amato, el posible retraso tiene que ver con la tardía decisión de permitir la participación en los comicios de un pequeño partido, el Democracia Cristiana (DC), excluido inicialmente por las semejanzas de su logo con el de otro partido.
Amato afirmó que la cuestión todavía se tiene que estudiar pero de momento no puede descartar que la fecha de las elecciones se posponga.
La decisión correspondería a quienes han fijado la fecha de las elecciones, es decir al Gobierno y al jefe del Estado, precisó el ministro.
Otra noticia que sacudió el último tramo de la campaña es un tema económico de gran repercusión electoral: el grupo Air France-KLM rompió las negociaciones que mantenía con los sindicatos de Alitalia para comprar la aerolínea italiana, desde hace años al borde del colapso.
Partidos políticos no quieren la postergación
El partido DC, liderado por Giuseppe Pizza, fue excluido de las elecciones generales por llevar el mismo emblema (un escudo con una cruz) que la centrista Unión de Demócratas Cristianos (UDC), de Pierferdinando Casini. Sin embargo, fue readmitida anteayer, cuando el Consejo de Estado falló que tenía todo el derecho a presentarse a las elecciones.
El problema es que ahora la DC tiene menos de los 15 días reconocidos por la ley para hacer campaña electoral. De ahí surge el motivo por el cual podrían retrasarse las elecciones.
El Ministerio del Interior presentó un recurso en contra del fallo del Consejo de Estado mientras la noticia de la eventual postergación era recibida por un fuerte coro de "no" de la mayoría de las fuerzas políticas.
Los principales candidatos, Silvio Berlusconi, del Partido del Pueblo de la Libertad (PDL), de derecha, y Walter Veltroni, del Partido Democrático (PD), de centroizquierda, se manifestaron contrarios al aplazamiento.
Acusaciones de fraude
Por otra parte, Berlusconi lanzó varias acusaciones de fraude, dirigidas principalmente contra los distritos extranjeros, particularmente Argentina.
Allí, donde están inscriptos con derecho a voto unos 440 mil italianos residentes, se imprimieron unas 600 mil boletas electorales de más, o sea, cerca de 150 mil de más.
Berlusconi dijo el domingo que "tememos fraudes electorales en todas partes y sobre la cuestión de los italianos en el exterior nos llegó la noticia de 150 mil papeletas más que las necesarias que fueron impresas en la Argentina".
Un control en los depósitos de Andreani Logística, empresa encargada de la distribución de las papeletas electorales, permitió establecer que habían sido impresos 120 mil paquetes de más, que fueron ordenados quemar por el consulado italiano.
Ayer Berlusconi volvió a hablar de fraude, pero esta vez sin mencionar a la Argentina. "Todos, pero todos los sondeos, nos dan entre ocho y 10 puntos de ventaja, por lo que deberíamos alcanzar realmente la victoria, salvo la posibilidad de fraudes", dijo “il cavaliere’ en un acto de campaña.
Los últimos sondeos, difundidos el sábado pasado, coincidieron en dar a Berlusconi una ventaja de seis puntos sobre Veltroni. Pero también revelaron que el destino de Italia está en manos de los indecisos, que son alrededor del 30% del electorado.
Los problemas de Alitalia
Se trata de una cuestión que se convirtió en un tema de campaña electoral porque hace unas semanas, en un giro populista, Berlusconi, uno de los hombres más ricos de Italia, se mostró contrario a la venta de Alitalia a Air France-KLM.
Y, en un paso considerado "totalmente irresponsable" por sus adversarios, hasta se manifestó dispuesto a intervenir para que la compañía, que pierde más de un millón de euros por día y acumula una deuda neta de 1370 millones de euros, fuera comprada, en cambio, por un grupo de empresarios italianos.