Gianfranco Fini, el líder de la Alianza Nacional (AN), uno de los principales partidos de la oposición de centro derecha, anunció a los congregados que consideraba que los días del gobierno de Prodi estaban contados.
"No creo que dure mucho ahora", sentenció Fini, quien fuera en su juventud líder de un movimiento neofascista heredado de Mussolini. Sin embargo, él define ahora a su AN como un partido conservador europeo bien establecido.
"Esta no es sólo una gran manifestación política, sino un gran acto de amor de gente que ama a su país", expresó a la multitud reunida a la sombra del Coliseo.
Fini se desempeño, en el gobierno de Silvio Berlusconi, como Ministro de Relaciones Exteriores.
La manifestación de la derecha italiana aparece a sólo un día de que los seguidores de la coalición de gobierno, la que encabeza Prodi, votaran por el líder del nuevo Partido Democrático, partido que es resultado de la fusión de dos formaciones. Romano Prodi espera que esta unión le dé algo de estabilidad a su frágil gobierno, el cual agrupa desde católicos hasta comunistas.
A pesar de que se encuentra en un relativo repunte de la economía, un tanto relegada en la zona del euro, y de que los ingresos por impuestos han aumentado, el gobierno de Prodi cayó 10 puntos en las encuestas de opinión.
"Romano Prodi debe irse a su casa", dijo Gianni Alemanno, otro líder de AN.
Un grupo de manifestantes vestidos con uniformes de prisión, pelotas de plástico y cadenas usó máscaras con las caras de Prodi y sus ministros del gabinete.
Un vocero de AN estimó que el número de manifestantes había sido de medio millón de personas. Otros testigos, de la agencia Reuters, informaron que la convocatoria había reunido a un total de 20.000 a 30.000 personas.