Marini, quien recibió del presidente Napolitano la tarea de encontrar una salida al caos político derivado de la salida de Romano Prodi y el colapso de su coalición de centroizquierda, mantuvo reuniones con representantes de empresas y sindicatos, en una manera de ir averiguando sus opiniones sobre el futuro del país.
Previo al lunes, momento en el que comunicará su decisión, Marini mantendrá consultas con miembros de los tres principales partidos de Italia, incluido Silvio Berlusconi, líder opositor multimillonario que exige el llamado inmediato a elecciones anticipadas, las que, según las encuestas de opinión, ganaría.
"Confirmo que tendré todos los elementos para una evaluación amplia para el lunes," señaló, en este sentido, Marini a los periodistas, luego de haber invertido su tercer día en consultas con políticos.
"Hay un fin de semana, pasémosla bien, yo reflexionando, ustedes disfrutando, y el lunes les comunicaré esta extensa evaluación", agregó.
Una tarea casi imposible tiene al frente Marini, a la hora de formar un gobierno viable, puesto que la agrupación Forza Italia, de Berlusconi, y el segundo mayor partido de centroderecha, Alianza Nacional, se niegan a sumarse a un gobierno interino.
Giorgio Napolitano, especulan algunos diarios locales, podría el miércoles disolver el Parlamento, y entonces llamar a elecciones.
La centroizquierda no tiene apuro en enfrentar a los votantes, cuyo apoyo perdió durante los 20 meses de Prodi en el poder, manchados por incesantes disputas dentro de la coalición de nueve partidos, que agrupaba desde católicos de centro hasta comunistas.
Un Parlamento inestable
Walter Veltroni, alcalde de Roma que está al frente del mayor partido de centroizquierda de Italia, reiteró su idea de que, de mantenerse el mismo sistema electoral, todos pierden, puesto que dicho sistema fue el que produjo el actual legislativo con su inestabilidad, al que Berlusconi mismo criticó en el pasado, corriéndose el riesgo de conformar un parlamento de similares características.
"Apresurarse a votar con una ley electoral que ellos mismos consideran mala, ¿por qué?", preguntó Veltroni a sus seguidores en una reunión en Sicilia.
"¡Votemos ahora! Es una especie de ansiedad frenética que ha dominado a la centroderecha. ¿Qué traería de bueno? Crearía una coalición compuesta por una decena de partidos", dijo Veltroni desafiando a Berlusconi a esperar hasta junio para realizar una elección.
El caos se produce mientras la confianza empresaria en Italia, la tercera economía de la zona euro y miembro del G8, sufre el segundo año de baja en el consumo, que vive su peor momento desde agosto del 2005.
Nota relacionada:
Buscan el apoyo de Berlusconi para zanjar la crisis en Italia