El Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu propuso congelar durante diez meses la construcción en los asentamientos judíos en Cisjordania, en lo que calificó de intento por impulsar las conversaciones de paz en Medio Oriente.
Netanyahu presentó su propuesta al gabinete de seguridad, dijo la oficina del premier en un comunicado. El grupo --integrado por ministros del gabinete y altos funcionarios de seguridad-- aún debía votar al respecto.
Los palestinos rechazaron la propuesta antes siquiera de su presentación formal, diciendo que era inaceptable por no incluir el este de Jerusalém.
Las construcciones en los asentamientos en Cisjordania y Jerusalém oriental fueron un obstáculo clave en los esfuerzos estadounidenses por reanudar las conversaciones de paz para el Medio Oriente. Los palestinos dicen que no regresarán a la mesa de negociaciones sin que cese completamente la construcción en ambas áreas, que reclaman para un futuro estado independiente.
No hubo una reacción inmediata de la Casa Blanca.
"No es un paso simple, no es fácil. Pero tiene muchas más ventajas que desventajas", afirmó el Primer Ministro. "Nos permite presentar ante el mundo una simple verdad: el gobierno israelí desea entablar negociaciones con los palestinos, toma medidas prácticas para entrar en negociaciones, y es muy serio en sus intenciones de promover la paz".
Israel estuvo bajo intensas presiones internacionales para detener su construcción en los asentamientos en territorios capturados que reclaman los palestinos. Unos 300.000 israelíes viven en Cisjordania y otros 180.000 en vecindarios judíos en Jerusalém oriental.
Netanyahu ya prometió no construir nuevos asentamientos en Cisjordania. La oferta fue la primera en que dio un período concreto. Sin embargo, el ofrecimiento parece tener serias limitaciones. Netanyahu, tradicional aliado del movimiento de los colonos, sostuvo que debería permitirse alguna construcción para permitir el "crecimiento natural" en las comunidades. Al parecer tampoco incluye unas 3.000 viviendas que ya estaban planificadas o en construcción.
Lo más crítico es que no menciona en absoluto Jerusalém oriental, que alberga lugares sagrados para judíos, musulmanes y cristianos. Israel considera que toda Jerusalém es su capital eterna, y Netanyahu insistió en que no accederá a compartir el control de la ciudad.
Desde hacía días circulaban rumores sobre el anuncio de Netanyahu. Antes del anuncio formal, el asesor presidencial palestino Nabil Abu Rdeneh dijo que la propuesta sería inaceptable de no incluir Jerusalém oriental.
"Toda oferta israelí que no incluya Jerusalém será rechazada inmediatamente", dijo en una entrevista.