La canciller Angela Merkel pronunciará un discurso histórico en la Knesset al convertirse en la primera intervención de un jefe de Gobierno extranjero en la Cámara.
El discurso de Merkel se enmarca dentro de la visita oficial a Israel desde el pasado domingo, que coincide con el sexagésimo aniversario de la creación de Israel. Ambos países tratan de relanzar sus relaciones hacia "un nuevo capítulo pero sin olvidar el pasado", según destacó ayer la canciller en declaraciones a los medios.
Pero por su parte, la diputada laborista Sheli Yechimovich, hija de supervivientes de uno de los campos de concentración nazis reaccionó ante el hecho de que se pronuncie el discurso en alemán: "Merkel es una amiga de Israel, pero permitir el discurso en alemán en el Pleno del Parlamento israelí es una muestra de insensibilidad hacia los supervivientes, para los que el alemán es la lengua de sus torturadores", explicó.
Enfrente, Moshe Sharoni, del partido de los Jubilados y superviviente del nazismo, que salió en defensa del histórico discurso: "No fue el idioma lo que trató de destruirnos, sino los hombres que estaban al frente de Alemania; no se puede impedir a los alemanes que hablen en su idioma".
Seis millones de judíos fueron asesinados por el régimen nazi de Adolf Hitler entre 1939 y 1945, un genocidio que desde entonces ha dejado una huella indeleble en las relaciones entre los dos pueblos.
El discurso de la canciller en el Pleno es uno de los gestos que ha tenido con ella el primer ministro israelí, Ehud Olmert, quien coincidió en la necesidad de dar 'una nueva dimensión' a las relaciones germano-israelíes.