Israel había cerrado los cruces el miércoles, después de un ataque con cohetes de la Yihad Islámica. El grupo dijo que fue una venganza por la muerte de uno de sus líderes en Cisjordania.
La tregua, que entró en vigor el 19 de junio, pide que Hamás detenga los ataques transfronterizos con cohetes y que Israel suavice gradualmente su embargo sobre Gaza. Esta no se aplica a Cisjordania.
Hamás pidió la semana pasada a las facciones palestinas más pequeñas que se apeguen al alto el fuego y dijo que tomaría "las medidas necesarias" contra quienes lo violen. El domingo, la facción islamista gobernante acusó a Israel de retrasar su parte del trato.
"El movimiento en los cruces comerciales es aún muy lento y no ha habido cambio alguno, al menos hasta este momento", dijo el alto cargo de Hamás Sami Abu Zuhri.
"El compromiso de 'calma' hecho por Hamás y otras facciones estaba condicionado al precio que la Ocupación debe pagar a cambio de ella", añadió, refiriéndose a Israel.
Fuentes de la ONU dijeron que desde el inicio de la tregua, fuerzas israelíes dispararon hacia la Franja de Gaza en al menos ocho oportunidades, hiriendo a dos personas. Los palestinos lanzaron cohetes y morteros hacia Israel en al menos tres ocasiones, según el Ejército israelí.
Israel redujo severamente el suministro de bienes hacia la Franja de Gaza hace un año, después de que los islamistas de Hamás se hicieran con el control del enclave litoral al expulsar a las fuerzas de Al Fatah, leales al presidente palestino, Mahmud Abas, y de tendencia más laica.
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