Los preparativos para desenterrar los cuerpos comenzaron en el cementerio para los muertos enemigos de Amiad, en la Alta Galilea, y serán entregados a Hezbalá en el puesto fronterizo de Rosh Hanikra, informó hoy el diario Haaretz.
"Es probable que el intercambio tenga lugar la próxima semana", dijo hoy el portavoz de la Oficina del Primer Ministro, Mark Regev, que declinó dar la fecha exacta del canje, aunque en un primer momento se especuló con que sería el jueves que viene.
Además de los restos de diez milicianos de Hezbalá, Israel devolverá también los de decenas de civiles libaneses muertos por el Ejército por entrar ilegalmente en su territorio y entregará a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) los de milicianos de diversas organizaciones palestinas.
Israel se ha comprometido asimismo a poner en libertad a Samir Kuntar, que cumple condena por asesinato, y a otros tres presos libaneses.
Hezbalá, a su vez, entregará a Israel los cuerpos de los soldados israelíes Eldad Regev y Ehud Goldwasser, cuya captura fue el origen de la segunda guerra con El Líbano en el verano de 2006, además de los restos de soldados israelíes fallecidos en esa contienda y un informe sobre el piloto militar Ron Arad, desaparecido hace 22 años.
La agencia de noticias palestina independiente Maan aseguraba ayer que la primera fase del canje, en la que se pondrá en libertad a los cuatro presos libaneses, será este jueves, pero fuentes oficiales israelíes aseguraron a Efe que esa información "no es exacta".
El acuerdo con Hezbalá se difundió en Israel tras ser aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 29 de junio y se acordó tras una larga negociación con la milicia libanesa que tuvo como mediadora a Alemania.