“No soportaremos la presencia armada ni regular ni irregular en nuestra frontera”, aseveró el ministro de Defensa, Javier Ponce, quien aclaró que “estas compras buscan devolverle a nuestras tropas la capacidad de operación que bajó hasta un 30 y un 25 por ciento” tras la solución de un diferendo limítrofe con Perú, en 1998.
El funcionario, destacó que la Aeronáutica ha sido la más afectada “en reducción de potencial”, por lo cual recibirá “de 350 a 400 millones de dólares”, 270 de los cuales servirán para adquirir los Supertucanos.
A esas máquinas se sumará una dotación de seis aviones hebreos que vuelan a control remoto y sin tripulación. “Son cuatro tácticos y dos estratégicos”, precisó aunque no quiso responder si alguno de ellos llevará armas.
Ponce precisó que "son cuatro aviones tácticos y dos estratégicos", pero no quiso comentar si alguno de ellos podría llevar armas.
Ecuador y Colombia comparten una frontera de 640 kilómetros, desde el océano Pacífico, pasando por los Andes, hasta la selva amazónica, donde por el lado colombiano operan grupos armados irregulares de guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes que pasan a Ecuador por descanso y abastecimiento.
Ponce aclaró que con las compras se busca "recuperar la capacidad de operación y reemplazar material bélico obsoleto", al tiempo de señalar que el país hace poco también compró dos fragatas misileras chilenas, con una inversión de 24 millones de dólares por ambas, y también lanchas misileras, que están por llegar este mes.