El Ejército israelí dividió Gaza en dos partes al penetrar sus unidades desde el puesto fronterizo de Karni hasta el mar, en el segundo día de invasión de la Franja palestina donde hasta ayer era imposible el paso entre el norte y el sur.
Con el apoyo de la artillería, los tanques penetraron por el sur hasta el asentamiento israelí abandonado de Netzarim, que Israel dejó junto con otras comunidades cuando salió de Gaza en el 2005.
Esa maniobra separó a la Ciudad de Gaza, el centro poblacional más grande del territorio --con unos 400.000 habitantes-- del resto de la franja.
La táctica de dividir el territorio -de 40 kilómetros de largo por 15 de ancho, y donde vive un millón y medio de personas- tiene como objetivo cerrar las vías de comunicación y de aprovisionamiento de Hamas y otros grupos armados.
La operación se produjo al mismo tiempo que se sucedían enfrentamientos entre las tropas israelíes y los milicianos palestinos, en combates que desde ayer han dejado más de 50 muertos y 150 heridos.
La ciudad de Gaza comenzó a ser cercada por tanques israelíes y sus calles están desiertas, con decenas de edificios destruidos. En la capital de la Franja sólo se escucha el sonido de los aviones israelíes, de explosiones y de disparos de artillería. El Ejército informó que un soldado israelí murió, dos de ellos de gravedad, durante las primeras horas de la ofensiva.
El Ejército de Israel también desplegó unos 80 tanques, vehículos blindados y excavadoras en el antiguo asentamiento judío de Mitzarin, a unos tres kilómetros al sur de la ciudad.
En tanto, el primer ministro israelí Ehud Olmert dijo el domingo a su gabinete que Israel no puede permitir que sus ciudadanos continúen siendo atacados por los cohetes de Hamas desde Gaza. "Esta operación era inevitable".
La situación es "drámatica"
Según dijo Hasan Yalaf, viceministro de Sanidad de Hamas y director general del Hospital de Shifa, un gran número de los fallecidos desde el inicio de la invasión terrestre son civiles. "Israel dispara contra las casas y los mercados", se quejó.
Yalaf denunció que la situación en Shifa, el principal hospital de la Franja, es "dramática", ya que el centro médico lleva más de 48 horas sin suministro eléctrico y no se cuenta con medicinas ni personal para hacer frente a la emergencia.
"Llevamos dos días funcionando con los generadores, que pueden parar en cualquier momento porque no tenemos reservas de combustible", dijo el viceministro de Sanidad de Hamas.
El hospital está "totalmente desbordado" y la situación que se vivía esta tarde allí era "angustiosa", agregó.
Yalaf hizo un llamado a la comunidad internacional para frenar "la matanza de civiles", y denunció que Israel "está violando todos los derechos humanos de los palestinos".
Las fronteras de la Franja de Gaza con Israel están cerradas y el Estado judío informó ayer a primera hora que no permitiría el paso de los cargamentos de ayuda humanitaria con comida y medicamentos.
La invasión israelí comenzó el sábado con miles de soldados de Infantería, Ingenieros, Artillería y tanques apoyados por la aviación, la marina y las agencias de Inteligencia, para acabar con el lanzamiento de cohetes contra Israel por el movimiento islamista Hamas y las otras milicias armadas que actúan en la Franja.
Tras los últimos ataques, el recuento de víctimas que ha causado la operación "Plomo Fundido" en Gaza, ronda los 500 muertos, entre ellos más de un centenar de civiles, y 2.500 heridos.
En tanto, los cohetes de los grupos armados palestinos han matado a cuatro personas en Israel.
La ONU, incapaz
La ofensiva terrestre continuó siendo condenada en el Medio Oriente y Europa, mientras Estados Unidos bloqueó el sábado la aprobación de una declaración del Consejo de Seguridad de la ONU que pedía una tregua inmediata y expresaba grave preocupación por la escalada violenta.