El Gobierno israelí autorizó por amplia mayoría la constitución de una comisión especial para investigar la guerra del Líbano y el desempeño tanto del Ejército como del Ejecutivo que dirige Ehud Olmert.
La comisión, aunque designada por el Ejecutivo y no por un juez, tendrá poderes de comisión pública, es decir, sus conclusiones podrán ser después recuperadas para exigir responsabilidades judiciales a gobernantes y militares.
"El Gobierno tiene la intención de conceder a la comisión los poderes para una investigación de Estado, de acuerdo con la ley", dijo el Primer Ministro Olmert al comenzar la reunión semanal del Consejo de Ministros. Y agregó: "Espero que esto ayude al país a prepararse mejor para futuros retos".
La creación de la comisión fue aprobada por 20 votos a favor, 2 en contra (los de dos ministros Laboristas) y una abstención, la del ex Ministro de Defensa, Shaul Mofaz.
La comisión estará presidida por el Juez retirado Eliyahu Vinograd, y otras cuatro personas: la Juez retirada Ruth Gabizón, el Investigador Militar Yehezquel Dror, y los generales retirados Menahem Einán y Haim Nadal.
La sesión del gobierno se celebró mientras a las afueras del edificio decenas de manifestantes de la Asociación por un Gobierno Mejor y de reservistas exigían una comisión pública con plenos poderes judiciales. Los manifestantes sostienen que "no es apropiado que una comisión que va a investigar al gobierno sea designada por el propio Ejecutivo".
La comisión deberá estudiar las circunstancias que llevaron a la guerra con la milicia Hezbalá el pasado 12 de julio, así como los errores del Gobierno y del Ejército en la campaña militar, que costó a Israel más de 150 vidas.
Igualmente deberá investigar la aparente falta de preparación de todos los organismos de Gobierno, y el Ejército, para una contienda en la que población civil ha sido el principal blanco de los ataques.