En uno de los centros, se encontraron los cadáveres de más de una docena de agentes uniformados tendidos en el suelo. Un oficial sobreviviente alzó el índice, en una desafiante muestra de fe al estilo musulmán.
Varios civiles llegaron a las áreas atacadas, intentando trasladar en sus propios vehículos a los heridos, a fin de hospitalizarlos.
No hay rastros de una ofensiva terrestre de parte de Israel. En los últimos días, Israel advirtió que respondería de manera firme a los ataques con cohetes desde Gaza hacia sus poblaciones en la frontera.
En Cisjordania, el rival de Hamas, el presidente moderado Mahmud Abbas, dijo en un comunicado que condenaba "esta agresión" y pedía contención, dijo un asesor, Nabil Abu Rdeneh.
El ejército de Israel confirmó que atacó los complejos de seguridad de Hamas desde el aire.
Los pobladores locales informaron haber escuchado dos oleadas de explosiones. En la primera, hubo al menos 15 detonaciones.
Muchos de los complejos de seguridad de Hamas se encuentran en zonas residenciales y los ataques ocurrieron mientras los niños salían de la escuela. Columnas de humo negro se alzaron sobre Ciudad de Gaza, mientras las sirenas resonaban en las calles y las mujeres buscaban a sus hijos.
Israel atacó Gaza anteriormente, pero el número de ataques simultáneos de ahora carece de precedentes.