El reporte, publicado por el diario libanés As-Safir hoy lunes, señala que el acuerdo tendrá lugar entre el 20 y el 25 de junio.
Las guerrillas de Hezbalá secuestraron a Goldwasser y Eldad Regev en una incursión a través de la frontera en 2006, la que provocó la Segunda Guerra del Líbano con Israel.
Se cree que los soldados de las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF por sus siglas en inglés) han sido severamente heridos durante sus secuestros, al tiempo que Hezbalá no ha ofrecido ninguna prueba de que están vivos.
Paralelamente al reporte de As-Safir, fuentes de Naciones Unidas dijeron al diario libanés Al-Akhbar el lunes que era posible que para el fin de semana se lleve a cabo el intercambio para los soldados secuestrados de las IDF.
Las fuentes no dieron ningún otro detalle sobre el intercambio, excepto por el hecho de que había sido acordado luego de las agilizadas negociaciones entre Israel y Hezbalá, a través de la mediación alemana.
Además, el periódico de propiedad saudita al-Sharq al-Awsat también ha informado que la familia del terrorista libanés encarcelado Samir Kuntar ha comenzado a prepararse para su inminente regreso a Líbano. El retorno de Kuntar es considerado como uno de los compromisos israelíes en el acuerdo.
Los variados reportes de los medios árabes aparecieron al tiempo que Ofer Dekel, jefe negociador de Israel para asegurar la liberación de los soldados de las IDF secuestrados, estaba en Europa para mantener conversaciones con el mediador alemán. Se espera que una reunión entre ambos se centre en avanzar el acuerdo, a cambio de la liberación de Kuntar y un número de milicianos de Hezbalá.
Kuntar está cumpliendo múltiples condenas de cadena perpetua por matar a cuatro israelíes en una infiltración de un edificio de departamentos en el norte de Israel en 1979. Entre las víctimas estaba un hombre de 28 años de edad y su hija de cuatro, cuya cabeza Kuntar golpeó muchas veces contra una roca antes de aplastar su cráneo con la culata de un rifle.
El domingo, el abogado que representa a Kuntar dijo que su cliente no ha recibido ninguna información relacionada con su inminente liberación, a pesar de los reportes en contrario que circularon durante las últimas semanas.