El primer ministro israelí aseguró que “si alguien en Gaza tiene ilusiones de que extendiendo el alcance de los disparos de cohetes llevará a que se terminen las operaciones está terriblemente equivocado”, durante la reunión de gabinete semanal.
“Déjenme ser claro, Israel no tiene intenciones de frenar el combate contra el terrorismo ni siquiera un segundo, y actuaremos de acuerdo con el plan establecido por el gobierno en un tiempo y en una intensidad que será nuestra elección, en orden a golpear a las organizaciones terroristas y aquéllos que las proveen de protección y de la capacidad de operar”, aseguró.
Pese a las consideraciones desafiantes del primer ministro, recibió acusaciones del ministro de Seguridad Pública Avi Dichter, quien atacó a Olmert por la situación de seguridad en las comunidades sureñas, blancos de los misiles Qassam.
“Estamos creando con nuestras propias manos la atmósfera de pueblos fantasmas”, aseguró Dichter en la reunión de gabinete.
“Los ciudadanos israelíes no son bienes perecederos”, continuó el ministro, diciendo que esperaba que el primer ministro “ordene a las IDF que terminen con el disparo de cohetes contra Israel, a cualquier precio”.
‘Nadie nos puede sermonear’
En relación con la condena internacional recibida, incluso del Consejo de Seguridad de la ONU, por las operaciones de las IDF que han matado cerca de 80 palestinos desde el miércoles, el primer ministro instó al mundo a que pare de predicar moral a Israel.
“El Estado de Israel defiende a sus residentes en el sur y, con todo el respeto, nada nos disuadirá de continuar defendiéndolos. Nadie tiene el derecho de predicar moralidad al Estado de Israel por tomar acciones básicas para defenderse a sí mismo y evitar que cientos de miles de residentes del sur continúen expuestos al fuego incesante que trastorna sus vidas”, sentenció Olmert.
Aseguró que nadie tenía el “derecho a predicar” a Israel, que Israel necesitaba tomar las “medidas básicas” para defender a sus ciudadanos de los ataques que “arruinan sus vidas y destrozan su alegría”.
En relación a las conversaciones de paz suspendidas con la Autoridad Nacional Palestina, Olmert afirmó: “Hemos clarificado en el pasado que las negociaciones no ocurrirán a expensas de la defensa de nuestros ciudadanos y del combate al terrorismo”.
“Todos entienden que herir a Hamas significa fortalecer las posibilidades para la paz, y que mientras más herimos a Hamas, crecerán más oportunidades para la paz. Además, el liderazgo moderado palestino entiende esto”, concluyó el primer ministro israelí.