Entre otras cosas, el panel analiza las similitudes y diferencias entre Líbano y Gaza, y evalúa la efectividad de la UNIFIL, la fuerza internacional de la ONU en Líbano.
La mayor parte del trabajo preparatorio en esta cuestión está siendo llevado a cabo por la Junta Directiva de Planeamiento de las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF por sus siglas en inglés). El grupo de trabajo está encabezado por el coronel Assaf Orion, jefe de la junta directiva de la unidad de relaciones exteriores, quien también está a cargo del enlace con la UNIFIL y otras fuerzas multinacionales en la zona, tales como las tropas lideradas por EEUU en el Sinaí. La comisión incluye a representantes de los ministerios israelíes de Exteriores y Defensa, así como también del Consejo Nacional de Seguridad.
De acuerdo con un funcionario de defensa, la meta del grupo de trabajo es preparar opciones para el gobierno por si uno de dos eventos ocurre. El primero es un importante operativo terrestre en el que Israel reconquistaría partes de Gaza, mientras que poco después, podría querer transferir el control del territorio a una fuerza multinacional. El segundo son las negociaciones por el estatus final con la Autoridad Nacional Palestina, desde que los arreglos de seguridad bajo cualquier acuerdo podrían incluir una fuerza internacional en Palestina.
La comisión examina varios modelos para una fuerza internacional, con un énfasis particular en la UNIFIL. Por ejemplo, está considerando si el mandato expandido a la UNIFIL recibido luego de la Segunda Guerra del Líbano sería apropiado para Gaza, o si sería necesario un mandato diferente, y qué implicaciones tendría una fuerza como esa para las necesidades de seguridad de Israel y su libertad de acción en Gaza.
Tanto en el ministerio de Defensa como en el de Relaciones Exteriores, las opiniones están divididas sobre el valor del mandato de la UNIFIL y cuán efectivamente ha sido implementado. El director general del ministerio de Exteriores Aaron Abramovitz, por ejemplo, dijo recientemente a funcionarios franceses que “UNIFIL no está haciendo el trabajo por el que fue establecida, un hecho que hace que Israel se cuestione el valor de emplear una fuerza multinacional en Gaza”.
El punto de vista prevaleciente tanto en el funcionariado de defensa y en el cuerpo diplomático es que, mientras Hamas controle Gaza, ningún país consentirá enviar fuerzas armadas a la Franja.
Una fuerza multinacional sería aún una opción sólo si Israel reconquistara Gaza o si un levantamiento popular contra Hamas permitiera al presidente de la ANP Mahmoud Abbas recuperar el control allí. Y los funcionarios israelíes ven esta última como extremadamente improbable.
Otra pregunta que surge es si Egipto aprobaría una fuerza multinacional en Gaza. No tendría problemas con observadores desarmados, pero Israel está preocupado por si pondría objeciones a tropas armadas con poderes para aplicar la ley.