Hoy se dio inició al simulacro de emergencia de mayor envergadura que hiciera Israel en sus casi 60 años de historia. Se trata de unas maniobras de protección a la población civil que coinciden con los crecientes temores a una guerra entre Israel y Siria o el grupo chiíta Hezbalá, con el Líbano como posible escenario.
El primer ministro, Ehud Olmert, informó al Gobierno: 'Ha estallado la guerra'. Entonces, los principales ministerios se reúnen en sus salas de emergencia. Los servicios de rescate evacuan a miles de alumnos de los colegios atacados. La policía declara el estado de emergencia. Una sirena avisa en todo el país de la inminente caída de misiles. Los agentes van con uniformes especiales por temor a que sea un ataque químico o biológico.
El ejercicio incluirá simulación de ataques contra ciudades mediante cohetes con cargas convencionales y ojivas químicas y biológicas.
Esta semana, los medios israelíes informaron sobre un incremento de la tensión a lo largo de la frontera norte del país con Siria y al mismo tiempo publicaron los reportes del entrenamiento de defensa. Las autoridades israelíes dijeron que no se habían producido movimientos militares inusuales en Siria.
"Quiero dejar perfectamente claro que esto es un ejercicio, nada más que un ejercicio rutinario", dijo Olmert al inicio de la reunión semanal del gabinete israelí.
El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak (que en los últimos días ha enviado "mensajes tranquilizadores" a Damasco) dijo que el simulacro de esta semana "es defensivo y fue concertado hace un año por lo que no hay que sacar ningún tipo de conclusiones". "No tenemos ningún interés en un deterioro en la zona norte (Líbano, Siria) y al otro lado de la frontera lo saben", añadió Barak.
El ejercicio está a cargo de 'Rajel', la Autoridad Nacional de Emergencia, un organismo creado hace unos meses para coordinar los organismos de seguridad, los ministerios, ayuntamientos y servicios de rescate en caso de un ataque.
Ante el ejercicio de emergencia, Hezbalá dijo que "es un mensaje de miedo de los israelíes ya que los misiles de la resistencia alcanzan todas las zonas de la entidad sionista. No tenemos miedo a sus ejercicios que seguimos de cerca", señaló el dirigente chiíta en el sur del Líbano, Nabil Qauq, tras añadir que las maniobras israelíes son la prueba de que se preparan para un ataque contra Siria o el Líbano y que es un intento "de restaurar la moral del país tras su última derrota".
Más de 4.000 misiles alcanzaron Israel durante la guerra del 2006 contra la guerrilla libanesa de Hezbalá. Los asaltos provocaron que más de 1 millón de israelíes se escondieran en refugios y llevaron al país a establecer la autoridad de emergencia nacional.