George W. Bush se dirigió a los dignatarios de Israel reunido en el aeropuerto internacional de Ben Gurion, declarando: “Nuestras dos naciones enfrentaron inmensos desafíos cuando fueron fundadas. Y las dos naciones hemos confiado en los mismos principios para ayudarnos a tener éxito”.
“Construimos democracias fuertes para proteger las libertades dadas a nosotros por un Dios todopoderoso”, dijo en la ceremonia de alfombra roja.
El presidente norteamericano concluyó: “Consideramos la Tierra Santa como un lugar muy especial y consideramos al pueblo israelí nuestro amigo cercano. Shalom”.
Mientras una banda del ejército interpretaba los himnos nacionales de EEUU e Israel, el mandatario norteamericano era saludado por la dirigencia política israelí, incluyendo al primer ministro Ehud Olmert, al presidente Shimon Peres y al líder de la oposición, el parlamentario Benjamin Netanyahu.
Olmert previamente dio la bienvenida a Bush, elogiando su visita a Israel como un gesto extraordinario de amistad.
En sus comentarios de apertura, el primer ministro declaró: “Nuestra alianza estratégica con EEUU es uno de los pilares de la seguridad de Israel”.
Peres, más temprano en la ceremonia, dijo a Bush que “le estamos agradecidos por honrarnos en esta ocasión”. Luego alabó al presidente norteamericano por su “constante dedicación a la promoción de la paz y la seguridad”.
La secretaria de Estado Condoleezza Rice, parte de la comitiva de Bush, acompañó al líder norteamericano mientras atravesaba la pista del aeropuerto, así como lo hizo la esposa de Bush, Laura.
Protestas
Sin embargo, no todos estuvieron contentos de la llegada de Bush a Israel este miércoles. En la Franja de Gaza, la organización gobernante de Hamas llamó a la visita del presidente norteamericano un “mal augurio”.
“Ningún saludo a usted, Bush, en nuestra tierra santa”, aseguró el hombre fuerte de Hamas Mahmoud Zahar. “Su pueblo lo castigará algún día”.
En el puesto militar en Kalandiya cercano a Jerusalén, unas docenas de palestinos lanzaron piedras a la policía. Las fuerzas de seguridad dijeron que respondieron con tácticas de control de disturbios, al tiempo que eran vistos arrojando gases lacrimógenos a la multitud.