Misiles de las Fuerzas Aéreas Israelíes, también el viernes, mataron a dos palestinos en el sur de la Franja de Gaza.
Las muertes llevaron la cuenta de víctimas fatales a 14, en ataques de las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF por sus siglas en inglés) que prosiguieron a un ataque terrorista que tuvo lugar el miércoles, en el que dos civiles israelíes fueron asesinados en una terminal de combustible vital en Gaza.
El primer ministro Ehud Olmert se ha comprometido a seguir golpeando a Hamas para que así no pueda continuar operando contra los civiles israelíes como lo hace ahora.
No hubo señales, sin embargo, de una ofensiva mayor terrestre inminente por parte de Israel.
Las tropas de las IDF que operan cerca del campamento de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza, se encontraron con fuego intenso de parte de militantes que utilizaban misiles anti-tanques, proyectiles de mortero, granadas propulsadas por cohete, y armas.
Las fuerzas israelíes no sufrieron daños. Los nombres de los cinco palestinos fallecidos eran: Riad al-Awesi, de 12 años de edad, quien recibió un disparo letal en el pecho; Yusuf Sirhan, de 13 años; Jihad Abu Zbeid, de 19; Shihab Abu Zbeid, de 17; y Yusuf al-Ma'ari, también con 17.
Otros seis palestinos resultaron heridos, dijeron los médicos.
A inicios del viernes, aeronaves de las Fuerzas Aéreas Israelíes (IAF por sus siglas en inglés), mataron a dos militantes de Hamas en un ataque en el sur de Gaza, afirmó el grupo. El ejército israelí confirmó el ataque, afirmando que tuvo como blancos a hombres armados cercanos a la valla fronteriza entre Gaza e Israel.
El ejército confirmó que las tropas estaban operando dentro de Gaza, y que ese avión había atacado, pero no sabía nada sobre la muerte del niño.
También el viernes, francotiradores de Gaza abrieron fuego contra un tractor que trabajaba en los campos agricultores del kibbutz Nir Oz, cercano a la frontera con Gaza. Nadie resultó herido, pero el tractor recibió algún daño, informó la Radio del Ejército.
El inusitado ataque a plena luz del día contra la estación terminal de combustible de Nahal Oz, desde donde Israel abastece de hidrocarburos a la Franja de Gaza, provocó que Israel cerrara la instalación.
Funcionarios israelíes indicaron que el corte no duraría más del fin de semana. Un plan anterior para disminuir los envíos de combustible en respuesta a los ataques con cohetes por militantes de Gaza fue archivado bajo la presión internacional.